vulgarmente


También se encuentra en: Sinónimos.

vulgarmente

1. adv. Por lo común, en general.
2. De forma vulgar.

vulgarmente

 
adv. m. De manera vulgar.

vulgarmente

(bulγaɾ'mente)
adverbio
1. de modo grosero Se comporta vulgarmente.
2. por lo común, en el lenguaje vulgar El cerumen es conocido vulgarmente como cera de los oídos.
Sinónimos

vulgarmente

adverbio
Traducciones

vulgarmente

volgarmente

vulgarmente

ADVcommonly, ordinarily (pey) → vulgarly
los nevus, vulgarmente llamados "lunares"naevi, commonly o popularly known as "moles"
Ejemplos ?
Eduardo de Priestley, o el hombre de circunstancias No puedo menos de contestar al señor de Priestley que el daño suyo estuvo, si hemos de hablar vulgarmente...
Tuve el placer de tocarla y verla a mi gusto; es excesivamente curva, algo corta, el puño sin guarnición; en una palabra, de la forma denominada vulgarmente moruna.
El patrón, el piloto y el contramaestre sabían muy bien su oficio o dígase el arte de navegar, pero de todas las demás cosas, menester es confesarlo, sabían poco o nada: tenían muy gordas las letras, como vulgarmente suele decirse.
El señor don Victoriano de Villalba demostró, por conocimientos apoyados en experiencias y doctrinas de sabios economistas, que para la conservación del giro interior de un pueblo comerciante basta una cantidad muy inferior a la que vulgarmente se cree; y que fijada ésta por los respectivos extremos de la circulación, no hay riesgo de que por motivo alguno desaparezca.
Y como una táctica de los modernistas (así se les llama vulgarmente, y con mucha razón), táctica, a la verdad, la más insidiosa, consiste en no exponer jamás sus doctrinas de un modo metódico y en su conjunto, sino dándolas en cierto modo por fragmentos y esparcidas acá y allá, lo cual contribuye a que se les juzgue fluctuantes e indecisos en sus ideas, cuando en realidad éstas son perfectamente fijas y consistentes; ante todo, importa presentar en este lugar esas mismas doctrinas en un conjunlo, y hacer ver el enlace lógico que las une entre sí, reservándonos indicar después las causas de los errores y prescribir los remedios más adecuados para cortar el mal.
Que estas tres cosas son las que más se deben temer, y los judíos son estas tres cosas: saeta que vuela de día, que es cuando hay luz para acertar a ofender; son negocio que camina en tinieblas para esconder los pasos y ocultar las zancadillas y los lazos; su caudal es demonio meridiano, tesoro de duende que, vulgarmente dicen, se vuelve carbón.
Tanto éste como los demás pueblos del alrededor son enteramente cazadores, lo cual no puede menos de resultar en grave perjuicio de la misma caza, que diariamente se disminuye y que acabará por desaparecer del todo. El aspecto de uno de esos hombres que viven de la caza, llamados vulgarmente «corsarios», no es menos original que su lenguaje.
De esto se apartan algunos edificios franceses: la Ópera, a cuyas envolventes exteriores se ha pretendido darles gran movimiento, como se dice vulgarmente, pero lo que se ha hecho es achicar las lineas generales, que si defectuosas eran, no se hicieron mejores enmendándolas con trituraciones, que lo más que hacen es llamar una sobrecargada para ofuscar los defectos.
Créese vulgarmente que sólo un principio de envidia, y la impotencia de crear, o un germen de mal humor y de misantropía, hijo de circunstancias personales o de un defecto de organización, pueden prestar a un escritor aquella acrimonia y picante mordacidad que suelen ser el distintivo de los escritos satíricos.
Sólo una observación general haremos antes de concluir nuestro artículo acerca de lo que se llama en el mundo vulgarmente calaveradas.
2.º Los vicios o ridiculeces personificados y fundados en la verosimilitud que les sirve de verdad, presentados para lección o deleite; ésta es la comedia dicha clásica, y caída en desuso por las formas estrechas y lánguidas en que la han querido encerrar los preceptistas, pero susceptible en nuestro entender de nuevo interés, y de ninguna manera agotada, como se dice vulgarmente.
La primera: llaman vulgarmente escrúpulo, el que procede de nuestro propio juicio y libertad, es a saber, quando yo líberamente formo ser peccado lo que no es peccado; así como acaece que alguno después que a pisado una cruz de paja incidenter, forma con su propio juicio que a pecado; y éste es propiamente juicio erróneo y no proprio escrúpulo.