volátil

volátil

(Del lat. volatilis.)
1. adj./ s. m. y f. Que vuela o puede volar.
2. adj. Que se mueve ligeramente y por el aire no hay modo de eliminar las partículas volátiles de polvo.
3. Se aplica a la persona que es voluble o inconstante tiene un carácter muy volátil, tan pronto se ríe como se enfada. mudable
4. QUÍMICA Se aplica al líquido que se volatiliza con rapidez.

volátil

 
adj.-com. Que vuela o puede volar.
fig.Mudable, inconstante.
Aplíc. a las cosas que se mueven ligeramente y andan por el aire.
fís. y quím. Díc. de la sustancia que tiene la propiedad de volatilizarse.

volátil

(bo'latil)
abreviación
1. química sustancia que pasa al estado líquido o gaseoso en contacto con el aire El alcohol es una sustancia volátil.
2. que cambia constantemente y de forma poco predecible Tiene un ánimo muy volátil.
Traducciones

volátil

volatil

volátil

volátil

volátil

volatile

volátil

volante, volatile

volátil

vluchtige

volátil

متقلبة

volátil

летливи

volátil

flygtige

volátil

haihtuvien

volátil

נדיף

volátil

揮発性

volátil

휘발성

volátil

ADJ
1. (Quím) → volatile
2. [carácter, situación] → volatile, changeable
Ejemplos ?
Él era un volátil torpe a quien mantenían en un corral, echándole todos los días el sustento, sin que se le impusiese otra obligación ni otro trabajo sino ir engordando y descansar.
Y se alejaba sin mudarse de su sitio... Y en su desnudez volátil afrontaba valeroso los peligros, sin desmayar en el vértigo de su lid a cuestas...
Había reaccionado de un modo increíble en aquel laboratorio perfectamente ordenado; sin sufrir ninguna modificación ni expeler ningún gas al ser calentada al carbón mostrándose completamente negativa al ser tratada con bórax y revelándose absolutamente no-volátil a cualquier temperatura incluyendo la del soplete de oxihidrogeno.
Estancados en la lucha interior, simbolizada por Tezcatlipoca y Quetzalcoatl, procesos psicológicos superiores que se dan en el ser humano, vivían los hombres prehispánicos hasta que los aztecas fusionaron las contradicciones en el símbolo rector que venciera el eterno círculo sin fin: colibrí que nunca cesa volátil de avanzar hacia el sur-fértil-creación: Huitzilopochtli, símbolo de la voluntad; esa guerra interior que a fuerza de constancia, perseverancia, autosacrificio, nos lleva a la plenitud humana y nos asemeja al Teotl: la energía creadora en incesante transformación.
Estoy en mí... firme en mi raíz de roble, consciente de mi audacia etérea, inexorable en mis hallazgos amplios y en mi desnudez volátil.
Se puso entonces a perseguirle. Cuando parecía que estaba a punto de atraparlo, el rápido volátil se escurría de entre sus dedos.
Después de doce años de andar subiendo y bajando cerros y de perseguir a los cóndores y a todo bicho volátil, sin exclusión ni de las moscas, creyó Santiago haber alcanzado al término de sus fatigas, y gritó ¡Eureka!
Al fin mis ojos Hirió la diaria luz de las gacetas, Entre el humo volátil del cigarro Y el ruido de crujientes pastelillos, Entre el rumor de sacudidas tazas Y blandidas cucharas, ante el grito Ordenador de helados y bebidas Cual voz de mando.
Mi nave escapó de su imagen cuando el llanto la inundó de océanos que me ahogaron en su oleaje hasta desgarrar con anclas mis alas en entrega… Y en el fracaso volátil de mis vehemencias enigmas, avasallando vías lácteas, doblegando las hazañas, derrumbándome de hallazgos, la búsqueda inconclusa de mis pasos, desondados peregrinos de celajes, se recluyó en el silencio para aguardar los indicios de una fructificación desterrada entre los tiempos donde incesantes arpegios murmuraron escondidos, como quien solloza, los acordes contenidos de mis armonías.
Estancados en la lucha interior, simbolizada por Tezcatlipoca y Quetzalcóatl, procesos psico-lógicos superiores que se dan en el ser humano, vivían los hombres prehispánicos hasta que los tenochcas fusionaron las contradicciones en el símbolo rector que venciera el eterno círculo sin fin, cual colibrí que nunca cesa volátil de avanzar hacia el sur-fértil-creación: Huitzilopochtli, símbolo de la voluntad; definida esta como una guerra interior que a fuerza de constancia, perseverancia, control, autosacrificio, nos lleva a la plenitud humana y nos asemeja al Teotl: la energía creadora en incesante transformación.
Su piel blanquísima, ahora muy pálida, le hacía adquirir un aire volátil que la llenaba de voluptuosidad, sobre todo cuando caminaba y el aire movía su cuidada cabellera de Sulamita, negra como las alas de cuervo.
Hemos sido un ejemplo vivo de lo que ocurre cuando esa masa enorme, volátil y especulativa de capital recorre el mundo en busca de altas tasas de interés, paraísos fiscales y supuesta estabilidad política y cambiaria.