Ejemplos ?
— Y tú, ¿qué teta mamaste? — Yo, ninguna. — ¿Cómo ninguna? — Sí, señor, ninguna: yo mamaba el pájaro de mi padre... y por eso he sacado este vocejón.
Mas he aquí que dicha noche, a eso de la una, oyéronse fuertes golpes en la única puerta que daba acceso al departamento de Matilde, acompañados de un vocejón espantoso, que gritaba: -¡Abra V., señora!