vivificante

vivificante

(biβifi'kante)
abreviación
que comunica energía o vida un tónico vivificante de la piel
Traducciones

vivificante

zippy

vivificante

ADJ = vivificador

vivificante

a. vivifying.
Ejemplos ?
Lograremos la gran meta que nos proponemos si establecemos sobre bases firmes entre los trabajadores de todos los países este principio vivificante.
Amaneció un día con el viento al Sur, casi en calma: el cielo sonrosado con algunas nubes aturbonadas; la bahía, como un espejo; la mar, como un lago, la temperatura, a placer; el campo, verde y fragante; las flores, meciéndose sobre los tallos; los árboles, entreabriendo sus hinchadas yemas y asomando por ellas las tiernas esmaltadas hojas, que se estremecían y se desplegaban al sentir por primera vez el calor de los rayos del sol vivificante; la sonora voz de las campanas de todos los templos, llenando de armonías el espacio, y el movimiento y la circulación, interrumpidos por la solemnidad de los días anteriores, restableciéndose bulliciosos en todas las arterias de la población.
Salió un rato al patio, dando vueltas, juntando con el mingo, las ocho bochas desparramadas; alzó una botella vacía, tirada por algún mamado; de un puntapié hizo rodar a la zanja una caja vacía de sardinas, resto del almuerzo de algún pasajero, y recostado en el alambrado, aspirando con fuerza el aire vivificante de la Pampa, para limpiar sus pulmones del polvo de los estantes, hediondo a tejido engomado y a aguardiente adulterado, cavilaba en los medios de domar la Fortuna.
¿Quién, al respirar el aroma vivificante de las flores en medio de esta soledad y de este silencio que no interrumpen sino el balido de la oveja, el relincho del caballo y el chillido de los insectos, queda frío espectador y no siente en su corazón emociones peregrinas?
La novedad, el aire vivificante de la Pampa, tan embriagador siempre, en su propiedad, para los pulmones del dueño; el cansancio producido por los galopes y las recorridas, el apetito formidable que se apodera, al aire libre, del pueblero de buena salud, todo le hacía encontrar al Sr.
iete leguas para ir: un paseo de tres horas, por la mañana, pisando pasto verde y florido, bebiendo la brisa vivificante de la madrugada; otro igual, a la tarde, siete leguas para volver, bañándose los pulmones con el soplo perfumado del céfiro crepuscular, suavemente hamacado por el galope igual y parejo del mancarrón guapo, la cabeza llena de sueños primaverales, los ojos de luz, el corazón de alegría, era un gusto sin par, tener que ir de la estancia al pueblito, a hacer alguna diligencia.
Porque aquel que con el espíritu vivificante será espiritual e inmortal, no podrá de ningún modo morir; así como el alma que fue criada inmortal, aunque se dice que muere con el pecado, careciendo de una especie de vida suya, esto es, del espíritu de Dios, con que podía vivir sabia y bienaventuradamente; sin embargo, no deja de vivir con una vida suya propia, aunque miserable, porque la crió Dios inmortal.
Arrojéme sobre su cuerpo casi yerto, lo regué con mis lágrimas, imprimí mil y mil besos sobre su frío rostro y pareció animarse como con un éter vivificante al respirar mi aliento; recogió todas sus fuerzas y articuló estas palabra: "Hijo, yo me muero: la Providencia me llama a su seno...
Creo que ilumina toda alma que viene al mundo, como lo dice san Juan; entiendo por esto toda alma que lo busca de buena fe." "Creo en un solo Dios, porque no puede haber mas que una alma del gran todo, un solo ser vivificante un formador único." "Creo en Dios Padre todo poderoso, porque él es padre comun de toda la naturaleza, y de todos los hombres que son igualmente sus hijos.
(Aplausos.) Eso tiene un doble alcance, una noticia que espero sea grata para ustedes y una notificación para los otros que quisieran que no pudiera venir. (Risas.) Pues bien, venir a esta asamblea es algo que para mí tiene un contenido vivificante, tonificante.
No son el pueblo elegido arbitrariamente por Dios para el arte, ni detentan el credo de la belleza más allá del cual no hay salvación posible, ni poseen el monopolio de la poesía. : También el espíritu, lo mismo que el animal, sólo puede respirar en una atmósfera mezclada de aire puro vivificante y ázoe.
Y por cierto compadezco al andaluz joven que, al entrar un día de verano por la puerta de los Monteros y al mirar las filigranas arabescas del palacio, al pasar por los salones del jardín, y de allí a las caballerizas reales, por fin al guarecerse de los rayos del sol, ardiente pero vivificante, en el laberinto de calles moriscas que están detrás del Alcázar, puede oír con indiferencia aquellas sabrosas narraciones que el lenguaje del hombre no puede trasladar de las creaciones de la fantasía, aquellas pláticas dulces que mecieron mi niñez y que jamás borrará de mi memoria el tiempo.