Ejemplos ?
«Con estas monedas, o siquier medallas -el pintor le dice-, si voy al mercado cuando me cumpliere mercar vituallas, tornaré a mi casa con muy buen recado».
11 Fortificó también las fortalezas, y puso en ellas capitanes, y vituallas, y vino, y aceite; 12 Y en todas las ciudades, escudos y lanzas.
No se hacen esperar demasiado, y cuál se pasman grandes y pequeños cuando los ven tomarse aquella plaza, muy campantes y atalajados: los esposos, en unas mulas como torres; el chico, en una yegüita mantequilla muy fina y cavilosa; el peón de estribo, un negrazo disforme, con su maleta de vituallas a la espalda.
Seis batidores, montados en rayadas y velocísimas cebras, iban delante de mí, a fin de anunciarme en las diversas poblaciones. Las vituallas y refrescos que traíamos para suplir las faltas del camino venían sobre los lomos de veinte poderosos elefantes.
10 Y el valle de Siddim estaba lleno de pozos de betún: y huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, y cayeron allí; y los demás huyeron al monte. 11 Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus vituallas, y se fueron.
Ató las vituallas a la grupa del reno, abrió la puerta, hizo entrar todos los perros y, cortando la cuerda con su cuchillo, dijo al reno: - ¡A galope, pero mucho cuidado con la niña!
Tenía ya Lolonois un buen navío, mas muy pocas vituallas y gente dentro por lo cual buscó lo uno y lo otro, y se fue a sus acostumbrados caminos, cruzando de una a otra parte.
Lo qual que dicho es, y cada cosa y parte dello, os Concedemos, con tanto que vos el dicho Don Pedro de Mendoza seais tenido y obligado á salir destos Reynos, con los navios y apa- ítem, vos damos licencia y facultad, para que podais tener y tengais en las Nuestras atarazanas de Sevilla, todos los bastimentos y vituallas que ovierdes menester para vuestra armada y partida.
No habían estado aún 18 días, cuando en ese tiempo la mayor parte de los prisioneros, que tenían muertos de hambre no hallándose en el lugar sino muy pocas vituallas de carnes...
Viéndose felizmente señores de esta flota hallaron muy pocas vituallas dentro, con que mataron algunos de sus caballos y los salaron con sal que por fortuna tenían los leñadores consigo, con cuya vianda se sustentaron hasta que hallaron otra mejor.
Corrieron después por todo el país trayendo de día en día muchos bienes y prisioneros con muchas vituallas, de que hicieron opulentos banquetes sin acordarse de los hambrientos prisioneros, a quienes dejaban morir de necesidad.
XV 1. Al día siguiente, María y José se despidieron de sus huéspedes, bien provistos por éstos de vituallas para el camino. Y, por la tarde de aquel día, al ponerse el sol, entraron en otra aldea, donde se celebraban unas nupcias.