vieja


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vieja

1. s. f. ZOOLOGÍA Pez gregario escárido de carne muy apreciada, que vive en bancos y frecuenta escollos y arrecifes.
2. Méx. Mujer, persona del sexo femenino.

vieja

 
f. zool. Pez osteíctio del orden perciformes (Blennius tentacularis), que carece de escamas; su piel es viscosa y tiene tentáculos superciliares.

vieja

('bjexa)
sustantivo femenino
pez gregario escárido de carne muy apreciada La vieja vive en bancos, escollos y arrecifes.
Traducciones

vieja

oud

vieja

vecchia

vieja

SF
1. (= anciana) → old woman
2. la vieja (= madre) → my mum; (= esposa) → my old woman
3. (Cono Sur) (= petardo) → cracker, squib
4. (Méx) [de cigarro] → cigar stub
Ejemplos ?
¿Hacia dónde íbamos a lo largo de muelles y orillas desconocidas, iluminados apenas aquí y allá por la luz borrosa de una vieja farola?
Prepárense a dar gracias a la Providencia. La vieja se decidió a soltar de la mano la ristra de cebollas, y se aproximó, abriendo su bocaza sin dientes, sombría.
Y como la vieja se lanzase fuera del excave para replicar furiosa, se oyó un estrépito sordo, apagado; se alzó una nube de polvo rojo, y en seguida, un silencio siniestro, interrumpido por el rodar de los últimos terrones que caían de lo alto.
La tarea de la liberación espera aún a países de la vieja Europa, suficientemente desarrollados para sentir todas las contradicciones del capitalismo, pero tan débiles que no pueden seguir ya seguir el rumbo del imperialismo o iniciar esa ruta.
Alguna tía vieja salía furiosa en persecución de un muchacho que le había embadurnado el rostro con sangre, y acudiendo a sus gritos y puteadas los compañeros del rapaz, la rodeaban y azuzaban como los perros al toro y llovían sobre ella zoquetes de carne, bolas de estiércol, con groseras carcajadas y gritos frecuentes, hasta que el juez mandaba restablecer el orden y despejar el campo.
Sin dejarle tiempo para añadir una palabra, me levanté envuelto en este mismo manto que veis, porque era invierno, y tendiéndome sobre la vieja capa de este hombre, ceñí con mis brazos a esta divina y maravillosa persona y pasé a su lado toda la noche.
Y luego me vino otro sobresalto, que fue verle andar solicito, quitando clavos de las paredes y buscando tablillas, con las cuales clavó y cerró todos los agujeros de la vieja arca.
Él en ninguna manera lo quería hacer y al fin, rogado de tantos, se la dejó; con que le dieron otra cruz vieja que tenían antigua de plata, que podrá pesar dos o tres libras, según decían.
Aquí y allá grandes espejos de peluquería enmarcados con papel dorado se devolvían de uno a otro el silencioso paseo de las máscaras, es decir, ya no se lo devolvían, pues todos se habían sentado ahora alineados, inmóviles, a ambos lados de la vieja iglesia, sepultados hasta los hombros en las viejas sillas del coro.
-Se la han llevao por gorda a la Jefatura? -repuso la vieja anticipándose a la muchacha. -Pos si la ve usté -dijo también en tono de zumba Mariquitale- dice usté que cuando la pongan en libertá que jaga el favor de dir por casa de la señá Paca la de la Tocinería, que tiée que darle un encargo.
A cabo de tres días yo torné en mi sentido y vine echado en mis pajas, la cabeza toda emplastada y llena de aceites y ungüentos y, espantado, dije: “¿Que es esto?” Respondióme el cruel sacerdote: “A fe, que los ratones y culebras que me destruían ya los he cazado.” Y miré por mí, y víme tan maltratado que luego sospeché mi mal. A esta hora entró una vieja que ensalmaba, y los vecinos, y comiénzanme a quitar trapos de la cabeza y curar el garrotazo.
¿Tú sabes de aónde vengo ahora mismito? -Der Coto de quitarse la caspa-refunfuñó la vieja con acento desapacible. -¿De aónde viene usté?-preguntóle, mirándole con angustiada expresión, Rosario.