vida monástica

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vida monástica

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Ejemplos ?
«Es cierto, dice el escritor francés, que perdiendo la institución de la vida monástica el espíritu humano, ha perdido una gran escuela de originalidad...» ¿De dónde saca el pretendido racionalista que los monjes se despojaran del espíritu humano?
Sus ordinarias facciones habían resistido los ataques del tiempo, y, gracias al régimen de una vida monástica, disimulaba la vejez con sus hermosos colores y su salud de hierro.
Marcela, que en la vida monástica había adquirido ya la costumbre de la curiosidad pueril, se deshacía en preguntas: ¿Adónde iban los recién casados?
«Dejemos, debió decir para sí, á los grandes ingénios el sacar partido de la vida monástica, reproduciendo en estos peregrinos lienzos escenas de penitencia y de oracion que entusiasman y edifican; suya sea la gloria que resplandece á través de los siglos; nosotros, los pigmeos de ingénio y jigantes de ambicion y codicia, debemos para ser originales ser falsos, pues la verdad está ya colocada en el pedestal de la verdadera gloria.
«Los vicios, dice La Nueva España, las estravagancias, las glotonerías, la avaricia, la concupiscencia, todas las pasiones á que la cogulla ha dado sombra, habían sido objeto de inspiracion para el pincel de Ortego.» De este modo el pintor fué á inspirarse en la calumnia, en la envidia, en la ingratitud, en todas las más bajas y miserables pasiones á que la bandera liberal ha dado sombra, para retratar la vida monástica.
Baltasar, para distraerse en su forzada vida monástica, empezó por labrar un trozo de madera y hacer de él los bustos de la Virgen, el niño Jesús, los tres Reyes Magos y, en fin, todos los accesorios del misterio de Belén.
¿No predicó frente a las instituciones la caridad y la limosna, el celibato y el castigo de la carne, la vida monástica y la Iglesia?
En este museo se exhiben piezas relacionadas con la vida monástica, muchas de ellas pertenecientes al patrimonio de las religiosas.
De otio religioso (1346–1356) es un tratado que exalta la vida monástica y el otium o tranquilidad de espíritu definida como la mejor condición de vida posible.
El modelo inicial de eremitismo, propio de los anacoretas orientales del siglo III, tendría más tarde imitadores -aunque con reservas- en la vida monástica occidental.
Sus contribuciones han perfilado la religiosidad cristiana, el canto gregoriano, la vida monástica y la expansión de la arquitectura gótica.
Por otra parte, en las recomendaciones dadas en la Primera epístola a Timoteo se habla del obispo, como uno que debe ser irreprensible, casado una sola vez: Así mismo, afirma sobre los diáconos: De esta manera, los que ejercían un ministerio dentro de la Iglesia primitiva tenían la opción del celibato según las recomendaciones expuestas o podían ser hombres casados; pero muy temprano se impuso a los clérigos casados la obligación de la castidad total, con abstención de relaciones sexuales con sus esposas. Entre los primeros cristianos, ya antes de la aparición de la vida monástica, muchos praticaron un ascetismo sexual.