Ejemplos ?
-preguntó una de las hijas. -Eso depende del tiempo que haga -respondió el Rey. Viajan en plan económico. Aprovechan las oportunidades de los barcos.
Por el que sulca animoso la mar, de peligros llena; por el que arrastra cadena, y por su duro señor; por la razón que leyendo en el gran libro vigila; por la razón que vacila; por la que abraza el error. Acuérdate, en fin, de todos los que penan y trabajan; y de todos los que viajan por esta vida mortal.
Urge cultivar nuestras tierras del modo que cultivan las suyas nuestros rivales. Estos modos de cultivo no viajan. Hay que venir a aprenderlos, puesto el ancho sombrero y la blusa holgada del labrador, al pie de las labranzas.
Lo que todos decían: "No, cuando firmemos este acuerdo la Interpol va a levantar las órdenes de arresto." No se levantó ninguna orden de arresto pero sin embargo viajan por el mundo y ningún país los detiene.
Es que las señoras que viajan solas suelen solicitar nuestra compañía para que no las molesten los conquistadores...» Y entonces vi que los soldados que España ha puesto en la frontera de toda demasía son en los viajes los tutores de las pobres hembras que, sin padres, esposos ni hermanos que las defiendan, andan de pueblo en pueblo, expuestas a la grosería ciudadana.
Tuvo que confesar, riéndose, a sus nuevos amigos, los italianos, que el ferrocarril es una linda invención, y que los gringos que viajan en él no son mala gente.
Contempla los astros que iluminan el mundo; no hay uno que se detenga; sin cesar caminan y pasan de un punto a otro; a pesar de que giran con el universo, gravitan sin embargo en sentido inverso; sucesivamente atraviesan todos los signos, y siempre se mueven, siempre viajan.
Esta regla será igualmente aplicable a los miembros de la familia que gocen de privilegios e inmunidades y que acompañen a la persona mencionada en este párrafo, tanto si viajan con ella corno si viajan separadamente para reunirse con ella o para regresar a su país.
―Estas emociones, que viajan en sentido contrario, son las que nos llevan a las acciones mas violentas de temperamento, y viajan en el mismo canal, otra vez, una especie de equilibrio―.
Todo el oro que esas explotaciones produzcan y lo que hoy poseo estará listo para el momento en que regrese a mi tierra, no a la capital sino a los estados, a las provincias que recorreré una por una, indagando sus necesidades, estudiando los cultivos adecuados al suelo, las vías de comunicación posibles, las riquezas naturales, la índole de los habitantes, todo esto acompañado de un cuerpo de ingenieros y de sabios que serán para mis compatriotas, ingleses que viajan en busca de orquídeas.
Los hombres trabajan, cambian, estudian, viajan, observan como quieren las reglas de la moral y de la higiene, aprovechan los beneficios del progreso de las ciencias y de las artes, sostienen entre sí relaciones infinitas, sin sentir necesidad de que nadie les imponga la manera de conducirse.
Al leer esta admirable muestra de cariño y de fidelidad se nos cayeron las lágrimas, y recordando los muchos perros abandonados que de precisión ha de haber desde que hay caminos de hierro en un país donde, sin amarlos mucho, son infinitos los pobres que crían perros y muchos los que no tendrán dinero de sobra cuando viajan para pagar el pasaje de estos pobres animales, pensábamos que sería en toda la extensión dé la palabra una obra de caridad, de compasión, de orden público (sea policía), que a los pobres, y sobre todo a los ganaderos, les llevasen en los ferrocarriles sus perros de balde.