viñatero

viñatero, a

s. Argent., Perú OFICIOS Y PROFESIONES Persona que se dedica a la viticultura.

viñatero -ra

 
adj.-s. (Amér.) agr. Viñador.
Traducciones

viñatero

/a SM/F (Andes, Cono Sur) → wine grower
Ejemplos ?
En los talleres de trabajo manual se enseñaba alfarería, cartonado y encuadernación. Además de periodista, fue viñatero. Por esa época escribió «Edmundo», un ensayo de pedagogía integral.
2.º lugar: Criadero Doña Dominga, Luis Huenchul y José O. Sánchez (Asociación Colchagua) en "Viñatero" y "Oña Yola", con 30 puntos.
Toda esta actividad trae una emigración de las zonas rurales y en consecuencia crecen los suburbios de la periferia donde se instala el bajo pueblo: Chuchunco, frente a la estación de ferrocarriles, Guangualí, la población Ovalle junto al Arenal, el Conventillo o “Potrero de la muerte” en las cercanías del matadero de la ciudad, y en los bordes del cinturón agrícola y viñatero que rodeaba el sur de Santiago.Los conventillos, repartidos en la ciudad misma, también albergan a los pobres.En este espacio urbano que crece en construcciones y población, al igual que en las demás ciudades latinoamericanas, “quedaron nítidamente separadas dos lenguas.
¿No ha de comer pan el hombre mientras no haya visto al sembrador de trigo, ni ha de beber vino mientras no haya hablado con el viñatero?
A un pueblo viñatero del norte italiano llamado Santa Vittoria, llega la noticia de la muerte de Mussolini y del fin del fascismo.
El 10 de julio de 1870 se casó con Lubina Blanco Zapata, hija del prócer mendocino Eusebio Blanco que había escrito un manual del viñatero llamado Las viñas y los vinos de Mendoza (1884) para enseñar a éstos como debían plantar las viñas, ya que la llegada de inmigrantes y la riqueza del suelo mendocino hacía que todos quisieran plantar viñedos, pero muchos desconocían totalmente el trabajo que debían realizar -en su momento este libro fue muy importante, ya que estaba en sus inicios el cultivo racional de la vid-, con quien y tuvieron siete hijos: Sofía, Pedro, Alberto, María Luisa, Josefa, Tiburcio y el menor Eduardo.
Comprenderá usted que no habiendo príncipes traducidos al castellano, ni menos aún príncipes en esperanto, en caso de que llegara uno y alojara, como nosotros alojamos, en la hospitalaria casa de Los Sauces, no podría hablar sino con su viñatero de usted, que sabe dos idiomas y los habla cuando no está ebrio.