Ejemplos ?
Destruyó las camas y los aposentos de los panoramas a todos los vientos. Quemó los armarios, tiró los baúles e incendió vestuarios de tonos azules.
Artículo 7.° Se pondrá a disposición del capitán general don Baldomero Espartero los parques de artillería, maestranzas, depósitos de armas de vestuarios y víveres que estén bajo la dominación y arbitrio del teniente general don Rafael Maroto.
Ahora que no hay prisa por disfrazar el cuerpo con vestuarios del arcón trillado, abierto a los engaños cadenciosos de creerse en paraísos, ni hay porqué revestir con ardideces la carne pasajera ni el corazón hipócrita ni la palabra aventurera...
O le compraba vestuarios a tu vanidad respingada, o automóviles a tu mirada de ascua y hasta aviones para saciar tus anchos labios...
El sueldo, provisiones, municiones de guerra, armas, vestuarios, equipo y medios de transporte de las tropas aliadas serán por cuenta de los respectivos Estados.
Tus antiguos vestuarios de palacios íntimos agrietan su esbeltez con telarañas ruecas y se visten de letras rameras en venta de palabras huecas...
estado con el animo de q.e se halla bien represente al Congreso p.r comunicación oficial que le dirija p.a q.e el público sea impuesto de la conducta q.e se observa con nosotros – he pedido los vestuarios – y q.e p.r contrato nros 66 estaban construidos, y me contestan q.e los pida al gral a este los pedí primº y me dice q.e iba a escribir al govno.
Y los jóvenes comenzaron a cantar para distraerse y olvidar. Olvidar entre risueñas poses y vestuarios melancólicos su confusión, su íntimo torbellino, su pánico.
Todos han sido apariencias de linternas acomodaticias y convenencieras. ¡Mentiras con vestuarios de certezas que nos encadenan y nos han diseñado desde niños los cerebros convenientes!
Y en sus juegos infantiles, sin imágenes de los futuros, aprendió también a compartir lo que era de ella con los demás. La unión y la prosperidad lucían sus vestuarios en aquella casa tabasqueña.
Alta, de alborotado cabello pelirrojo, de una piel tan blanca que parecía de cera, Hellen mantenía la apariencia de unos treinta y tantos. ¡Y cómo se vestía! ¡Qué elegancia retro ponía en sus vestuarios! Semejaba una Garbo rediviva.
Los prisioneros que nos hicieron en las Yerbas Buenas ya están en mi poder, y luego serán otros tantos defensores de la patria, pues tengo bastantes armas, vestuarios y municiones.