Ejemplos ?
Totalmente confuso, Kovaliov se quedó sin saber qué hacer y ni siquiera qué pensar. En esto se escuchó el encantador rumor de unas vestiduras femeninas.
Gallarda, la georgiana ostenta medio desnuda sus académicas formas, su tez sonrosada y húmeda. Más perezosa, la indiana entre blancas vestiduras, su piel de azabache muestra sobre un almohadón de pluma.
Y de todos los demás goces que interesan al cuerpo, ¿crees que los busca y hace gran estima de ellos, por ejemplo, de las hermosas vestiduras, del bello calzado y de todos los demás ornamentos del cuerpo?
Además de los representantes del sexo viril, no el mas débil dejaba de tener allí representación valiosísima, y sentadas, acá y acullá también, sobre el mal empedrado suelo, lucían sus haraposas vestiduras de colores, si vivos un tiempo, ya un tantico apagados por antiguas suciedades; los semblantes renegridos, algunos de gracioso perfil y ojos magníficos; los pies descalzos y el principio de la pantorrilla curtidos por la intemperie y el pelo sucio y aceitoso, cayéndole sobre la nuca en enorme castaña, engalanado con alguna flor de tallo larguísimo y de perfumado broche.
Allí, en medio de los esplendores de la ceremonia oficial, de los uniformes, de las vestiduras episcopales, de los cirios, de los cánticos, el hombre era una aparición de la Edad Media, y de un salto -así debía ser en tal lugar- desaparecían seis o siete siglos, y estábamos en el tiempo en que largas procesiones de gente venida de los últimos confines del mundo llenaban las calles de la ciudad romántica, y se engolfaban en la basílica, cantando himnos cuya verdadera traducción no se ha encontrado.
Pero notando que sus vestiduras estaban manchadas por las lluvias, y desgarrado el velo que cubría su sagrada cabeza, subí hasta ella, y desprendiendo, mis galas, adornela con ellas, y coloqué mi velo en su divino rostro.
Necesitamos periódicamente evadirnos de nuestras convenciones, miedos y manías sociales; borrar el «usted» y la mesura y la prudencia del lenguaje; desfigurar las vestiduras y las costumbres; volcar una abigarrada paleta sobre los grises tonos cotidianos y quebrar una ola de gritos sobre el runrún monótono de la existencia.
Un velón típico, de latón reluciente, los alumbraba, y entre la penumbra de la estancia abovedada y solemne, destacábase la dorada talla de los marcos y el diminuto lazo de alguna cornucopia, suspensa sobre la cajonada que encerraba las vestiduras.
En la estrecha cerradura sin mostrar temblor, la mete, y veloz le da la vuelta que hace resonar los muelles. Al punto un paje la tapa alza del féretro, y vese con sus regias vestiduras un cuerpo.
«Compatriotas y hermanos muy amados:— Penetrado de los sentimientos naturales y revestido con las sagradas vestiduras de mi carácter, os anuncié muchas veces, desde la cátedra d el Espíritu Santo la felicidad de los peruanos, que ha de resultar después de las guerras.
La jauría, compuesta de un número infinito de perros, pasará frente a él, jadeante, con las bocas abiertas, aunque ningún aullido salga de sus fauces inflamadas. Los monteros de vestiduras escarlatas, con los ojos de fuego, embocando sus trompetas que no suenan.
Algunos de esos teóricos que ofrecen sus servicios como el comerciante sus productos al mejor postor cada vez que se dan pasos trascendentales en la Constitución, a favor del pueblo, ponen el grito en el cielo y se desgarran las vestiduras, y con argumentos rebuscados tratan de anular la esencia de sus disposiciones.