vestal

vestal

1. adj. MITOLOGÍA De la diosa Vesta.
2. adj / s. f. MITOLOGÍA Se refiere a la doncella romana que estaba consagrada a la diosa Vesta.
3. Mujer de gran belleza.

vestal

 
adj.-f. mit. Díc. de las doncellas romanas consagradas a la diosa Vesta.

vestal

(bes'tal)
sustantivo femenino
doncella romana consagrada a la diosa Vesta Las vestales guardaban la castidad.
Traducciones

vestal

Vestalin

vestal

Vestal

vestal

Vestal

vestal

Vestal

vestal

Vestal

vestal

ADJ & SFvestal
Ejemplos ?
Di ¿no sientes al ronco sonido toda tu alma ocupar temblorosa el horror que al cerrarse su fosa, siente viva enterrada vestal?...
No lucieras en verdad Con rayo tan poderoso, Sino que, como Vestal Que ni ríe ni se alegra, Cubrieras con ropa negra Tu figura angelical.
¡O quírita Roma, si d'ésta supieras quando mandavas el grant universo, qué gloria, qué fama, qué prosa, qué verso, qué templo vestal a la tal le fizieras!
He vuelto gordo bastante gordo, y calvo como una rodilla; pero en mi corazón he mantenido ardiente el fuego del amor, la vestal de los solterones.
Ahora, echa mano y abraza la celestial, por la cual será muy poco lo que trabajarás, y en ella verdaderamente y para siempre reinarás, porque allí, ni el fuego vestal, ni la piedra o ídolo del Capitolio, sino el que es uno y verdadero Dios, que sin poner límites en las grandezas que ha de tener, ni a los años que ha de durar, te dará un imperio que no tenga fin.
Así que con ningún ejemplo divino, se puede defender la causa de la madre de Rómulo, en atención a que Silvia fue sacerdotisa vestal, y por eso debieran los dioses vengar antes este crimen sacrílego contra los romanos que el adulterio de Paris contra los troyanos.
Sentada en un cajoncito vacío de kerosene, doña Baldomera, vestal un poco marchita, con una tira de percal, rasgada de un vestido viejo, envuelve un pedazo de sebo; dispone con arte en el suelo, un montoncito medio suelto de fragmentos de leña de oveja, bien seca, y pronto se llena la cocina de espeso humo, con olor a grasa derretida y a amoniaco caliente, incienso digno del altar.
Una sombra y un césped al cansado, y libertad al siervo y al cautivo; a la vestal un sueño de su gloria, y al sabio un vaticinio de profeta al mártir una palma de victoria, y una corona de ángel al poeta; al niño que recita su plegaria un beso maternal, beso de aroma, y a la virgen que ruega solitaria un corazón sin hiel y de paloma; una nube que entibie el sol ardiente al que marcha en su nombre peregrino, y una blanda quietud en el ambiente que no remueva el polvo del camino; al levita, que anuncia su ley santa, la dulce compañía de los buenos, y al pueblo que en su honor los himnos canta abundancia de paz y campos llenos.
¿Por qué siendo vestal fui invitada a las antorchas de Himeneo, y con vergüenza mía quedé incapacitada para velar el sacro fuego de Ilión?
La mejor parte de mi ser se librará de Libitina, y mi gloria crecerá de día en día con las alabanzas de la posteridad, mientras el pontífice suba al Capitolio acompañado de la vestal silenciosa.
Este año, Minucia, una vestal, levantó sospechas por vestir de modo más elegante de lo que era apropiado y después fue llevada ante los pontífices por el testimonio de un esclavo.
Porque entre los más nombrados prodigios de sus dioses, sin duda uno es al que refiere Varrón, que una virgen vestal, peligrando de ser castigada por una falsa sospecha de haber perdido su virginidad, llenó en el río Tíber un harnero de agua, y sin que le vertiese ni dila tase gota por agujero alguno le trajo a la presencia de los jueces ¿Quién detuvo el peso del agua sobré él harnero?