verme


También se encuentra en: Sinónimos.

verme

(Del lat. vulgar vermen < lat. vermis.)
s. m. ZOOLOGÍA Gusano, en especial la lombriz intestinal.

verme

 
m. zool. Gusano y, en especial, lom briz intestinal.
Sinónimos

verme

sustantivo masculino
lombriz, gusano.
Hace especial referencia a los parásitos intestinales.

verme:

gusanohelminto,
Traducciones

verme

wurm

verme

دودة

verme

червей

verme

cuc

verme

červ

verme

orm

verme

Wurm

verme

maggot, worm

verme

vermo

verme

uss

verme

mato

verme

ver

verme

תולע, תולעת

verme

kukac

verme

cacing

verme

maðkur

verme

verme

verme

虫, 虫螻

verme

벌레

verme

vermis

verme

kirmėlė, kirminas

verme

tārps

verme

worm

verme

makk

verme

robak

verme

verme

verme

vierme

verme

črv

verme

mask

verme

หนอน

verme

kurt

verme

уповзати

verme

sâu

verme

verme

vermis
Ejemplos ?
-Pos pa mí que le están curando con un emplasto de romero y vino endispués de lavar la jería con agua de malvaloca. -Pos cuando vayas le vas a icir e mi parte al señor Juan que jaga el favor de vinir a verme, que por favor se lo pío.
«Mañana no voy a temblar -pensó-. Disfrutaré al verme tan engalanado. Mañana volveré a escuchar la historia de KlumpeDumpe, y quizá, también la de Ivede-Avede».
¡Yo no he nacido para esas cosas! ¡Viviría tan desesperado, que, por no verme y oírme, pediría a usted a voces el divorcio o quedarse viuda!...
Accedió el Totovías a los deseos del Tarumba, y algunos minutos más tarde, después de haber desocupado entre ambos una de la Pastora, decíale el último a su compadre con acento en que desbordaba la ira que le llenaba el corazón: -Pos verá usté: esta tarde, endispués de hacer como que comía, porque apenitas si pue tragar un bocao, me jateé como los mismísimos ángeles, y me fuí a la calle a probarle a la Rosarillo que, cuando yo digo que le doy a un hombre un guantazo, ese hombre debe encomenzar, al verme, por ponerse dambas manos en los carrillos.
Un perro barcino, con el lomo arqueado, avanzaba al trote en ciega línea recta. Al verme llegar se detuvo, erizando el lomo. Retrocedí sin volver el cuerpo para ir a buscar la escopeta, pero el animal se fue.
¡Descansar en la muerte de ese infierno de todos los días, sabiendo que él estaba a dos pasos esperando verme y sufriendo más que yo!
-Pos mire usté: yo no creía que mi hombre estuviera de humor de juelgas ni pa jacer gorgoritos. ¡Como siempre que viée a verme parece que tiée el corazón engurruñao!
Debe ser terrible tener la conciencia cargada, haber de deslizarse por caminos tortuosos, cuando yo, que soy inocente, sufro tanto sólo porque tengo las apariencias en contra. Cada vez que me sacaban, sentía pavor de los ojos que iban a verme.
-Vaya, más fijo que hay Dios que te merco toíto ese argahijo si te sales con la tuya. -Pos me voy a ganar er jornal, que tengo yo ya ganas de verme con tóas esas cosas en er chaleco.
Le hice perder las ganas de mirarme con su ojo desencajado. Que cuelgue ahora allá arriba enviando la luz suficiente para que yo pueda verme.
¿Y qué sucederá luego? ¿Acaso vendrán a verme los árboles del bosque? ¿Volarán los gorriones frente a los cristales de las ventanas?
Sí, de madame Stephanie Lalande, con la cual, la anciana Eugenia, al mismo tiempo que me ha declarado su único heredero, se ha tomado la molestia de emparejarme. En conclusión, se terminaron para mí las cartas de amor, y jamás volverá alguien a verme sin mis anteojos.