vergonzante

vergonzante

adj. Que tiene vergüenza o se encubre por ella.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

vergonzante

 
adj. Que por vergüenza procede de modo encubierto.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Sinónimos

vergonzante

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

vergonzante

ontoso

vergonzante

honteux

vergonzante

vergonhoso

vergonzante

ντροπή

vergonzante

可耻

vergonzante

可恥

vergonzante

skammelige

vergonzante

מביש

vergonzante

부끄러운

vergonzante

ADJ
1. (= que tiene vergüenza) → shamefaced; (= tímido) → bashful
pobre vergonzante poor but too ashamed to beg openly
2. (= que produce vergüenza) → shameful, shaming
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Otra vez se le quería seducir, otra vez su timidez, su horror al libertinaje y al escándalo eran incentivo para una pasión vergonzante.
El varón sin tacha le arresta al bebedor diptongos de alerta; le endereza por la cintura, le equilibra, le increpa sus heces vergonzante.
Mas nada de eso existía. Y lo peor era que los niños del futuro, sólo se informarían de ello como algo muy lejano, casi ajeno; y hasta vergonzante.
El llamado desarrollo estabilizador, cumplida su importante etapa, no daba más de sí. Denunciarlo y criticarlo, sin superarlo, era actitud vergonzante.
Amáis a ese individuo vergonzante que reclama preeminencia sobre vosotras y que os impone un yugo doblemente ominoso, porque trae el peso abrumador de una ignominia inmensa ...
e) Reintegro a su trabajo de inmediato de los 38 obreros de SUMAR y de los Supervisores del Cobre despedidos. f) Poner fin a la indigna, ilegal y vergonzante persecución a extranjeros residentes o nacionalizados.
Era un magnífico paraguas, cuyo origen británico no podía ponerse en duda, y que tenía ese aspecto confortable que caracteriza a los productos de la industria inglesa; y lo elegante del puño, lo rico de la seda, lo recio y bien modelado de las bellotas que, pendientes de un cordón, decoraban el mango, producían una impresión de lujo. Lo que rodeaba, en cambio, transcendía a pobreza vergonzante.
Aquí entraba el remordimiento, que ahora lo era, y antes, al pasar por ello, había sido desencanto glacial, amargura íntima, vergonzante...
No se puede en las primeras páginas de los periódicos exigir al Gobierno lucha contra la trata de personas y luego, en las páginas comerciales, poner los avisos donde se vehiculiza la más formidable y vergonzante, no solamente trata de personas, sino digo también, humillación a la condición femenina, porque también la discriminación es crear estereotipos de la condición femenina como objetos de consumo únicamente.
Son tristes y desconsoladores estos movimientos de la juventud, que de ser imitados nos llevarían a una franca y vergonzante dictadura.
Por eso cualquier constipadito vergonzante produce en ellos una pulmonía de capa de coro y gorra de cuartel, o una tisis tuberculosa de padre y muy señor mío.
Pero a lo mejor, en el cerebro de aquel místico vergonzante, místico activo y alegre, estallaba, como una estúpida frase hecha, esta duda, esta pregunta del materialismo lógico de su ciencia de analista empírico: «¿Y si no hay Dios?