vereda


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vereda

(Del bajo lat. vereda < lat. veredus, caballo de posta.)
1. s. f. GANADERÍA Senda o camino estrecho formado por el tránsito de ganado y personas. senda
2. GANADERÍA Cañada estrecha para la trashumancia.
3. Orden o aviso transmitidos a determinados sitios próximos entre sí.
4. RELIGIÓN Ruta que seguían los frailes para predicar por los pueblos.
5. Amér. Merid., Cuba Lugar de una calle reservado para la circulación de peatones.
6. entrar en vereda coloquial Sujetar una persona su vida a una conducta regular.
7. meter, poner o hacer entrar en vereda coloquial Obligar a una persona a seguir una conducta ordenada.

vereda

 
f. Camino angosto, formado gralte. por el tránsito de peatones y ganados.
esp. Vía pastoril para los ganados trashumantes. (V. cañada.)
Despacho que llevaba el veredero.
(Amér.) Acera de las calles.

vereda

(be'ɾeða)
sustantivo femenino
1. camino estrecho que ha formado el paso de personas y animales Atravesó el bosque por una vereda.
2. parte de una calle ubicada a sus lados para el tránsito de peatones Salió a limpiar la vereda de su casa.
hacer que alguien tenga una vida ordenada y cumpla con sus obligaciones Le llevó trabajo, pero metió en vereda a su hijo menor.
Sinónimos

vereda

sustantivo femenino
acera (América), senda*, sendero, derrota*.

vereda:

vericuetosenda, acera, trocha, banqueta, sendero, camino, cambera, cañada,
Traducciones

vereda

trottoir

vereda

الرصيف

vereda

chodnik

vereda

人行道

vereda

人行道

vereda

chodník

vereda

המדרכה

vereda

歩道

vereda

보도

vereda

SF
1. (= senda) → path, lane
entrar en vereda [persona] → to toe the line; [elemento] → to fall into place, fit into the normal pattern
hacer entrar en vereda a algn; meter en vereda a algnto bring sb into line, make sb toe the line
ir por la veredato do the right thing, keep to the straight and narrow
2. (LAm) (= acera) → pavement, sidewalk (EEUU)
3. (Andes) (= pueblo) → village, settlement; (= zona) section of a village
4. (Méx) (= raya) → parting, part (EEUU)
Ejemplos ?
III Mucho murmurábase en Lima de que el Regente pasara con su familia largas temporadas en Montalván, con daño de los asuntos á la Audiencia encomendados; pero, ¿quién podría hacer entrai' en vereda á tan alto personaje?
or una vereda que atravesaba el agostado campo de trigo venían, camino de Madrid, Curro y Madroño, dos amigos inseparables, dos vagabundos curtidos por la intemperie, aparejados por la desgracia y hechos y vivir en trochas, vericuetos y carreteras, sin más compañía que la de Dios, ni otro consejero que su instinto.
El botero ató la soga del bote a un gran sapo de bronce afirmado en la vereda de la derecha y por allí fuimos con las valijas hasta una escalera de cemento armado.
-Cántese a lo llano -dijo a esta sazón Repolido-, y no se toquen estorias pasadas, que no hay para qué: lo pasado sea pasado, y tómese otra vereda, y basta.
He aquí todos los recursos, todas las comodidades, las preeminencias todas derramadas por el destino sobre aquellos dos compañeros que marchaban por la vereda adelante, a la luz rojiza de un crepúsculo de Agosto.
Y tú, plena de felicidad otorgando tu palabra de luz a la simiente sana. Luego, ¿Aún recuerdas?, tus paseos enamorados deslizaban su vereda rumbo a la soleada casa de los niños de Coyoacán.
Se encuentran las ventanas, frente a frente que se miran; es un saludo de celosías, al abrirse las cortinas. Sumando a esta peculiaridad, los cableados de energía; están apostados sobre la vereda, y en la calzada continua.
-Tocante a la vaca, -replicó el pastor-, tocante a la vaca, tío Garabiel, usté sabe mejor que yo que la vaca es una cabra condená que no se pue hacer vida de ella. Los cinco sentíos del alma le pone uno encima, y con too y con eso no se la pue meter por vereda.
En la vereda hacen como vallas hasta el cordón, de esquina a esquina, dejan un espacio entre el ingreso a los negocios y la valla y la gente va adentro de la valla y protesta adentro de la valla, pero no cortan la calle ni interrumpen.
Torres, que, con mano de hierro y cargando con la más franca y abierta odiosidad que es posible dedicar a un hombre, nos metió en vereda, nos domó a fuerza de castigos, transformando el encierro en la morada habitual de algunos de nosotros, privándonos de salida, levantando en alto, en fin, el principio de autoridad de un carácter desgraciado, pues a la primera contradicción se ponía fuera de sí, dudo que haya tenido apetito un solo día durante su permanencia en el Colegio; oíamos a cada instante su voz de trueno rebotar en el eco de los claustros; vibrante e inflamada.
El sol casi culminaba ya en el meridiano, y nuestros viajeros, recibiéndole a plomo sobre las cabezas, apenas proyectaban sombra. Ni en la vereda por donde iban, ni cerca ni lejos parecía bicho viviente.
A la vereda sigue el camino real, a éste las vías férreas, al barco de vela los grandes trasatlánticos, al montgolfier los globos de gas, precursores de los navíos aéreos, y en cada uno de estos perfeccionamientos se observa el aumento del bienestar, de la seguridad y de la velocidad; se ansían los 50 kilómetros por hora cuando se han obtenido 30; tres años después no bastan los 80, y el mismo fenómeno se observa en todas las esferas del arte, de la ciencia o de la industria.