verdugado

verdugado

s. m. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de vestir que las mujeres usaban debajo de las basquiñas o faldas para ahuecarlas.

verdugado

 
m. Falda que llevaban las mujeres debajo de las basquiñas para ahuecarlas.
Traducciones

verdugado

faldiglia
Ejemplos ?
Lo más significativo de este periodo fue la necesidad de distorsionar la anatomía femenina, proceso que se conseguiría gracias a dos prendas: el cuerpo y el verdugado.
El verdugado, por su parte, recurso antiguo que reaparecería al ser autorizado por las Cortes de Valladolid en 1537, creaba un espacio acampanado bajo la falda acentuando el efecto de 'cintura de avispa'.
«Panier», heredero en el siglo XVIII del "verdugado" renacentista y el guardainfante, como ellos servía para ahuecar las faldas; puede considerarse sinónimo de miriñaque, "tontillo" y "chillón".
También de forma progresiva los escotes fueron descendiendo hasta casi alcanzar la cintura, como ocurrió en la segunda mitad del siglo XV, cuando el vestido de la mujer española -cuya figura de pecho abombado y talle largo, opuesta a la moda de la época, sugería cierta masculinidad- presenta novedades importantes tales como los manguitos (cubriendo los antebrazos) y el recurso del verdugado (aros forrados cosidos a la falda) que sugerían formas acampanadas.
Se distinguen algunas variedades típicas como el refajo de listas, el de recortes, el de lentejuelas y el más burdo y popular de lana. Verdugado, especie de falda provista de aros -"verdugos"- forrados cosidos por su parte externa creando un cuerpo de campana.
por la música ítalo-francesa de la época de la peluca y el verdugado esto es, el siglo XVIII, introducida en la música de Chaikovski en sus óperas La dama de picas e Iolanta».
Características de esta moda “a la francesa”, era el tontillo o panier que a la manera del antiguo verdugado o guarda infante español permitía armar la figura femenina con arcos de junco o ballena, hierro y madera forrados con un grueso genero que algunas veces mostraba pasamanerías, flores, bordados y festones.
Doña Antonia de negro con botones y cadenillas dorados, viste un verdugado negro, quizá algo arcaico en su forma cónica, llamada «de aceitera», con cuello de valona rígida, ejecutado con notable economía de medios.
A partir de la segunda mitad del siglo, la creciente importancia de la monarquía española, impone en Europa el estilo de la corte del emperador Carlos I de España, un estilo de gran sobriedad, caracterizado por el uso de colores oscuros y prendas ceñidas, sin arrugas ni pliegues y aspecto rígido, sobre todo en las mujeres en las que se impone el uso del verdugado.
En la parte inferior la mujer llevaba un verdugado muy parecido al francés pero tan abundante y ancho que se tuvieron que crear sillas especiales para que la mujer pudiese sentarse.