verdoso

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verdoso, a

adj. De color que tira a verde azul verdoso.

verdoso, -sa

 
adj. Que tira a verde.
Sinónimos

verdoso

, verdosa
adjetivo
aceitunado, aceitunil, cetrino.
Los tres se aplican particularmente a personas.
Traducciones

verdoso

greenish

verdoso

grünlich

verdoso

verdâtre

verdoso

مخضر

verdoso

绿

verdoso

verdoso

ירקרק

verdoso

ADJgreenish

verdoso -sa

adj greenish
Ejemplos ?
La luna estaba en el cenit, presidiendo los oficios, y a su luz, transparentes y verdosos, brillaban los ojos y los trajes en silencio.
4 Con más quietud y con cuidados menos ondas pisé del Tormes cristalino, y ondas que en surcos de verdosos senos ramas fecundan de coral muy fino.
Porque ésta tenía las rodillas de una muchacha a quien el viento soslayaba la pollera mientras esperaba el ómnibus, y los muslos que recordaba haber visto en una postal pornográfica, y la sonrisa triste y desvanecida de una colegiala que hacía mucho tiempo había encontrado en el tranvía, y los ojos verdosos de una modistilla con la pálida boca rodeada de granos que los domingos salía, al atardecer, con una amiga, para bailar en esos centros recreativos, donde los tenderos empujan con sus braguetas sublevadas a las mocitas que gustan de los hombres.
Está triste. Para presentarse ante sus jueces, sacó de las maletas la bombacha y el saco verdosos, llenos de arrugas. En las puntas de su golilla aparece el monograma bordado; atención de alguna comadre.
Por ellas cuántas veces he andado a esa hora paseante ingenuo y un poco desprendido de sí mismo para sorprender el alma británica en sus sencillas manifestaciones exteriores y me he detenido cuando por la ventana de guillotina de algún balcón entreabierto adivino, al través de los vidrios la luz de la lámpara que alumbra la velada familiar, de una lámpara cuya luz cae sobre la amplia mesa de oscura carpeta cerca de la cual se sentarán la vieja de antiparras, papalina y peluquín, cantada por Pombo, el grueso inglesote colorado y flemático, que lee el Tit Bits y contempla carcajeándose las caricaturas de Punch, y las dos misses rubias y frescas de ojos verdosos...
El cielo tan azul, tan sin celajes, tan sin reflejos, verdosos de frondas terrenas, que se dijera que es casi blanco de puro azul.
No era delgada ni pálida, sino fresca y mórbida, como suelen ser las hijas de Marineda; fina pelusa suavizaba su tez; sangre juvenil y pura coloreaba sus mejillas, y sus ojos verdosos y límpidos eran como dos «pocitas» de agua de mar en que se refleja el cielo.
Los muros de piedra caían perpendicularmente, moteados de sarcomas verdosos, de largas malaquitas, y en aquel fondo de bronce su figura pálida y barbuda se reflejaba con los pies hacia el cielo.
Así gozaría el estanque seco con la lluvia que le envía el cielo. De la tierra hacia la cual se volvía su caridad, veía los redondeados bordes verdosos lamidos por el éter azul.
Cuando se la den podrá vivir como todo el mundo, y entonces sus fuerzas, dirigidas en otro sentido la llevarán lejos, muy lejos, se abandonará a la delicia de sentir, la dominará una pasión profunda por un hombre superior que la entienda, irá a respirar por temporadas el aire perfumado y tibio de Niza, de San Remo, de Sorrento, volverá a España, a Toledo, a Burgos, a Córdoba, a Sevilla, cuyos nombres ennoblecen con sólo pronunciarlos, a Granada, a embelesarse con las policromías de las arquitecturas árabes, con los follajes frescos de los laureles rosa y de los castaños gigantes, con lo azul del cielo; a Venecia, donde sube hacia el firmamento, por entre ruinosos palacios de mármol, una fiebre sutil de los canales verdosos...
El ciego se desplomó sobre sus piernas, y echando hacia atrás la cabeza al tiempo que giraba sus ojos verdosos y sacaba la lengua, se frotaba el estómago con las dos manos, mientras que daba una especie de aullido sordo, como un perro hambriento.
En movimiento febril, se rascan en la paleta, con la pata toda sucia, haciendo de su mejor lana, jirones verdosos que se desprenden y pronto cuelgan, sueltos, arrancados.