verdea

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verdea

s. m. ENOLOGÍA Vino de color verdoso.

verdea

 
f. Vino de color verdoso.
Ejemplos ?
Pese a todo, por encima de esta línea divisoria quedan pueblos con el apellido de Campos, como Bárcena de Campos Al norte el terreno verdea algo en verano y los valles y llanos son más jugosos.
Estos mismos motivos se repiten en la bandera, que es roja por la espada como emblema de victoria, o de libertad y hasta de concordia cívica; que es blanca por la espiga que madura fructífera. Que es azul por la pluma de ensueño y de ciencia, de hermosura y verdea.
En 1211, Gervais de Tilbury, sobrino del rey Enrique II de Inglaterra, la describió como una montaña inaccesible de la que cae una fuente transparente; en la cima, verdea la hierba y se ven a veces unas sábanas blancas, extendidas para secar según la costumbre de las lavanderas.
Segunda variación del Kuhreihen.) Truena en las alturas, tiembla la palanca, pero el cazador prosigue impávido su camino; resistiendo al vértigo; osado avanza por campos de hielo. Allí, no florece la primavera, ni. verdea un solo ramo.
Sus espaldas la cabeza tocan, los cuellos sustraídos parecen, su espinazo verdea, su vientre, la parte más grande del cuerpo, blanquea, 380 y en el limoso abismo saltan, nuevas, las ranas.” Así, cuando no sé quién hubo referido de los hombres del pueblo licio la destrucción, del sátiro se acuerda el otro, al cual el Latoo, con su Tritoníaca caña venciéndole, le deparó un castigo.
Le lloraba como perdido su esposa, cuando la regia Juno a Iris, que hasta Hersilia descienda por su senda curva 830 le impera, y que a la viuda sus mandados así le refiera: “Oh de la latina, oh de la gente sabina, matrona, la principal honra, dignísima de tan gran varón de haber sido antes la esposa, ahora de serlo de Quirino, detén tus llantos y si el cuidado tuyo el de ver 835 a tu esposo es, conmigo de guía al bosque ven que en el collado de Quirino verdea y al templo del romano rey da sombra.” Obedece, y a la tierra bajando por sus arcos pintos, a Hersilia compele con las ordenadas palabras Iris.
En África uno se muere de hambre no sólo en el desierto, sino también en la más compacta y vocinglera de las selvas. Allí donde verdea el mango o ríe el chimpancé, casi siempre acecha la flecha venenosa.
Dicha celeste para ti guarda el pobre hogar donde naciste y donde a solas tu alma será como la oculta fuente, más fecunda en su lánguida corriente que el turbio mar con sus inmensas olas. YO Mira cómo verdea del nuevo trigo la cosecha opima desde las blancas casas de la aldea hasta del monte en la redonda cima.
Y también querer a alguien... El cielo verdea a lo lejos, mientras que la poca elevada oscuridad envuelve aún los troncos de los árboles.
-Anita, hermana mía, ¿ves algo? Y Anita contestaba: -Sólo veo el sol que centellea y la hierba que verdea. Barba Azul tenía una enorme cuchilla en la mano y gritaba con toda la fuerza de sus pulmones a su mujer: -Baja enseguida o subo yo.
-le contestaba su esposa; y luego decía en voz baja-: Anita, hermana mía, ¿ves algo? Su hermana respondía: -Sólo veo el sol que centellea y la hierba que verdea.
El jinete que cruza, el arreo que levanta una nube de polvo, la tropa de carros o de carretas que, despacio, va deshilando el camino interminable, que tanto serpea por la Pampa que parece haber perdido el rumbo; los médanos que polvorean a lo lejos, amarillentos; la humareda que se eleva, la loma que verdea, la laguna que resplandece, el espejismo que relumbra, los rebaños que pacen, todo es espectáculo, para quien quiere ver.