venenoso

(redireccionado de venenosas)
También se encuentra en: Sinónimos.

venenoso, a

1. adj. Que produce envenenamiento la planta produce una sustancia venenosa. tóxico
2. Que contiene veneno líquido venenoso. ponzoñoso
3. Que desacredita o calumnia esa señora tiene una lengua venenosa. ponzoñoso

venenoso, -sa

(bene'noso, -sa)
abreviación
1. que contiene una sustancia tóxica La picadura del escorpión es venenosa.
2. que está dicho o hecho con mala intención un chisme venenoso
Sinónimos

venenoso

, venenosa
adjetivo
tóxico, ponzoñoso, deletéreo.
Deletéreo se dice gralte. de los gases y vapores.
«Ponzoñoso no se dice propiamente más que de los animales, o de las cosas que están infestadas de veneno de algún animal; y venenoso no se dice más que de las plantas. Así, el escorpión y la víbora son animales ponzoñosos, y el jugo de la cicuta o cañaheja es venenoso
Pedro María Olivé
Traducciones

venenoso

verinós

venenoso

giftig, hinterfotzig

venenoso

poisoneux, vénéneux, venimeux

venenoso

giftig

venenoso

zehirli

venenoso

سامّ

venenoso

jedovatý

venenoso

giftig

venenoso

myrkyllinen

venenoso

otrovan

venenoso

有毒な

venenoso

유해한

venenoso

giftig

venenoso

venenoso, veneno

venenoso

giftig

venenoso

ซึ่งเป็นพิษ

venenoso

độc

venenoso

有毒的, 毒药

venenoso

отрова

venenoso

毒藥

venenoso

רעל

venenoso

ADJ [animal] → poisonous, venomous; [planta, sustancia] → poisonous; [palabras, lengua] → venomous

venenoso-a

a. poisonous, venomous, toxic;
hiedra ___poison ivy.

venenoso -sa

adj poisonous
Ejemplos ?
Para las calenturas/ se sangran y se purgan o con mechoacán, o con la que llaman contrayerba, de que usan solo para esto porque no conocen yerbas venenosas.
Donde acaba la soledad, allí comienza el mercado; y donde comienza el mercado, allí comienzan también el ruido de los grandes comediantes y el zumbido de las moscas venenosas.
Y en el propio libro y párrafo citado, cuenta el doctor Ignacio del Villar Maldonado de otro médico judío que se le averiguó haber muerto más de trescientas personas con medicinas adulteradas y venenosas, y que, todas las veces que entraba en su casa cuando volvió de asasinar los enfermos, le decía su mujer, que era como él judía: "Bien venga el vengador"; a que el judío médico respondía, alzando la mano cerrada del brazo derecho: "Venga y vengará." Y destas historias de médicos judíos que han vendido por dinero la peste a los cristianos, están llenos los libros y las historias y los autos de la Inquisición.
Sumándose a estas fieras, están las víboras como la equis, la coral, culebra verde y arañas venenosas de aspecto repugnante, que andan filtrándose por debajo de los árboles, devorando el espacio con las luces ígneas de sus ojos.
Sabandijas venenosas.- Hay muchas víboras y muy dañosas y un género de culebras muy ponzoñosa; llamanlas sangas, son de una vara de largor y tienen ocho colmillos muy agudos.
Y esta relación confirma que de aquellos desiertos de Arabia sacaría Dios un grande ejércitos de avispas venenosas, que le sirvieron de caballos ligeros en aquella empresa; como suele Dios usar ministerio de cosas muy viles y pequeñas para derribar las pomposas y grandes del mundo.
Mas esta osadía de tan pérfidos hombres, que amenaza de día en día con las más graves ruinas a la sociedad, y que trae todos los ánimos en congojoso temblor, toma su causa y origen de las venenosas doctrinas que, difundidas entre los pueblos como viciosas semillas de tiempos anteriores, han dado a su tiempo tan pestilenciales frutos.
Algunas de ellas venenosas, como nunca las viera Chile, pero allí están, todos los días algunos, periódicamente otros, entregando insidias contra el Gobierno del pueblo, a veinte metros de La Moneda; el que quiera puede comprar los diarios y las revistas que injurian al Presidente y a su Gobierno, pero reciben el desprecio del pueblo y mi desprecio, porque yo tengo confianza en la conciencia política de ustedes y tengo fe en la fuerza de ustedes, que defienden el Gobierno.
Con barrotes ocultan la luna clemente y ciegan el sol bienhechor: y bien hacen escondiendo tal Infierno pues allí se cometen tales actos que ni Hijo de Dios ni hijo de hombre jamás debería contemplar. Los actos más viles, cual hierbas venenosas crecen lozanos en el aire de la prisión.
La malvada suegra hubo de comparecer ante un tribunal, y fue condenada. Metida en una tinaja llena de aceite hirviente y serpientes venenosas, encontró en ella una muerte espantosa.
Ya has visto, a San Isidro y San Antonio de la Horia; pues bien: colócales sobre verdes y olorosas praderas; quítales aquellos tinajones nauseabundos de buñuelos, sus anaquelerías de venenosas botellitas, sus tiovivos y estridentes caramillos; su movimiento todo de mercado público, y dales, en su defecto, platos de bacalao, pellejos de vino de Rioja, tamboriles y panderos, trajes tan variados y pintorescos como un plan de banderas, y una concurrencia que, vista, desde lejos, se mueve de abajo arriba, como los pistones de un cornetín, y tendrás una idea de este espectáculo montañés, tan frecuente como los santos del calendario, pues en verano es raro el que no tiene romería.
¿Y qué diré de la moral, mucho más importante y más real que lo físico? Hay plantas venenosas y medicinales; las hay de funesto presagio y de feliz agüero.