Ejemplos ?
Así nos habríamos librado los humanos de mil perrerías y no vendríamos a la vida, sin comerlo ni beberlo, con esa manchita de aceite llamada pecado original.
“Lo primero, porque si la preponderancia de las fuerzas del ejército de línea nos ha puesto más de una vez al borde del precipicio y aun no podemos destruir a este enemigo interior que tiene ocupadas nuestras mejores provincias, ¿para qué empeñarse en una nueva guerra con el gabinete portugués, que infaliblemente ha de reclamar con las armas los derechos de sucesión tantas veces protestados por la señora infanta doña Carlota de Borbón?” “Lo segundo, porque esa guerra nos obligaría a levantar el sitio de Montevideo, paralizaría las disposiciones que deben tomarse para reforzar este ejército y vendríamos a quedar en una situación peor que en la que estuvimos antes de celebrarse el armisticio con la Corte de Brasil.” “Lo tercero...