vaticanista

vaticanista

1. adj. POLÍTICA De la política del Vaticano.
2. adj./ s. m. y f. POLÍTICA Que es partidario de esta política.

vaticanista

 
adj. Relativo a la política del Vaticano.
adj.-com. Partidario de esta política.
Ejemplos ?
A partir de ese momento y hasta su muerte en 1913 será siempre diputado por el mismo distrito y circunscripción en un total de quince elecciones, siempre de signo profundamente conservador y aliado al Catolicismo más vaticanista, ganándose enemigos entre los progresistas también asturianos como el escritor Leopoldo Alas, "Clarín".
En 2011, el vaticanista Sandro Magister mencionó varios candidatos posibles, de los cuales la Santa Sede ya elevó a la monja benedictina Hildegarda de Bingen, en tanto que el papa Francisco anunció la proclamación de Gregorio de Narek.
En el mitin que se celebró en Guernica el 12 de julio del mismo año, Pildain dijo entre otras cosas Y refiriéndose al Estatuto de Estella Indalecio Prieto, en uno de sus discursos posteriores en las Cortes, hizo chiste de algunas de las ideas contenidas en el discurso de Pildain al manifestar que lo que se quería con el Estatuto de Estella era establecer un Gibraltar vaticanista.
Retornó al exilio en Francia, dado el fracaso de sus intentonas. Con el grado de mariscal de campo, en 1860 se trasladó a Roma poniéndose al servicio del ejército vaticanista.
Felipe Izquierdo (conducción) Mariú Martínez Raúl Encina Marcelo Rojas Anders Lamberg Tomislav Tomic Andrés Rillón, acreditado como el "Presidente del Directorio" Orlando Cecchi, historiador y vaticanista, invitado recurrente en los capítulos finales.
Esta cláusula llevó al político socialista Indalecio Prieto a manifestar que lo que se quería era establecer un Gibraltar vaticanista.
El triunfo de una coalición de derechas entre el PNV, tradicionalistas y católicos independientes en las elecciones a Cortes constituyentes no contribuyó a mejorar las relaciones con los gobiernos republicanos, dominados por la izquierda en esos momentos, lo que explica las reticencias gubernamentales a iniciar el proceso de la autonomía vasca, temerosos sus dirigentes (entre los que destacaba Indalecio Prieto) de que el País Vasco se convirtiese en un "Gibraltar Vaticanista".
La izquierda, tenía más reticencias ya que consideraba al estatuto como una puerta falsa para burlar el laicismo del estado republicano, creando el "Gibraltar vaticanista", como defendió el socialista Emilio Azarola.
Aprovechando el vacío legal existente, se elaboró por parte de la Sociedad de Estudios Vascos desde el 8 de mayo de 1931 un proyecto de Estatuto provincial que sería denominado proyecto Estatuto de Estella o Estatuto Vasco-Navarro, que no fue aprobado y que expresaba: El PNV defendió como mal menor una concepción federalista en una república que se planteaba un nuevo modelo de Estado y, pese a que una delegación de 420 alcaldes vascos entregan dicho proyecto a Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República, el Estatuto no satisface a las izquierdas que consideran que crearía una "gibraltar vaticanista".
Es muy conocida la expresión de extrema desconfianza de Indalecio Prieto hacia la autonomía vasca (Gibraltar vaticanista), a pesar de que terminó por contribuir profundamente a la redacción final de su estatuto.
Las denominadas "enmiendas de Azpeitia", que introducían una serie de modificaciones que pretendían impedir la aplicación de la legislación laicista de la República, como el Concordato con el Vaticano del futuro Estado vasco (motivo por el que fue visto por las fuerzas republicanas y de izquierdas como un intento de instaurar "una Gibraltar Vaticanista", en palabras de Indalecio Prieto), y el hecho de que el Estatuto fuese inconstitucional, de acuerdo con la Constitución aprobada en diciembre de 1931, hicieron naufragar el Estatuto en las Cortes españolas.