Ejemplos ?
Los vampiros amoratados llegaron; de su espeluznante hocico salían desmesurados colmillos babeantes; sus inmensas alas de pterodáctilos planeaban sobre mi cabeza y sus manazas peludas trataban de aprisionarme.
Misteriosamente estaba tranquilo y no sabía el porqué. Los monstruosos vampiros me introdujeron por aquella monumental puerta que era el inicio de un oscuro túnel.
Al término del inmenso túnel llegamos a una profunda caverna llena de estalactitas y estalagmitas. Ahí sentado en una piedra de color magenta cristalino, estaba el Rey de los Vampiros.
A su lado había dos vampiros más que eran sus consejeros, después otros que eran los guardias y todos eran bestiales, pavorosos y tatuados con atrocidades sanguinolentas.
Uno de los vampiros que me llevaba le dijo a su rey: ¾Aquí tienes, oh rey de la maldad, al muchacho del que nos han hablado tanto las magas como y el Magno Efrit.
El profundo filósofo Don Ag. Calmet encuentra en los vampiros una prueba todavía mas concluyente. Él ha visto de estos vampiros, que salían de los cementerios para chupar la sangre á las gentes dormidas: es claro que no podian chupar la sangre de los vivos, si estuvieran todavía muertos: luego habian resucitado.
El individuo está curado, tan sano como usted y como yo. Por lo demás, si reincide, lo que es de regla en estos vampiros, a estas horas debe de estar ya en funciones.
Unos decían ver salir a la dueña, de noche, rodeada de enormes vampiros que la tenían esclava, y a los que alimentaba con su sangre.
¿Pensáis que a esos aúllos y suspiros Con que llenáis la oscuridad tranquila, Como a silbos de brujas o vampiros Mi amedrentado corazón vacila?
La horrible falange Forma batallones. Vampiros, dragones Vuelan en montón, Y pasan lanzando Gemidos dolientes ¡Sus alas rugientes Les presta Aquilón!
Desde ahí descubrí algo parecido a una grandísima mansión, tan descomunal que ocupaba gran parte del desierto. Los vampiros morados iniciaron su descenso.
En Tierra y Libertad de Madrid (agosto 4 de 1905), leemos estas líneas edificantes: "Sabida es de todos la represión violenta y brutal de que han sido objeto en esta última época nuestros compañeros de Barcelona; para justificar ascensos, lograr honores y alcanzar recompensas, los esbirros policíacos han inventado terribles complots, han sugestionado a débiles jóvenes y han simulado espantosos cataclismos, con el único propósito de encarcelar a dignos compañeros nuestros que eran un estorbo, en libertad, a la plácida digestión de los vampiros que culebrean en Cataluña con el cinismo más asqueroso".