valar

valar

(Del lat. vallaris.)
adj. De la valla o cerca.

valar

 
adj. Relativo al vallado, muro o cerca.
Ejemplos ?
Esto no es del todo casual, pues en realidad Frodo y Eärendil tienen en común que ambos fueron de alguna manera enviados para acabar definitivamente con el Señor Oscuro (Morgoth y luego Sauron): en el caso de Eärendil, navegando hasta Aman para interceder por Elfos y Hombres ante los Valar; en el caso de Frodo, siendo enviado por los Sabios de la Tierra Media para portar el Anillo y destruirlo en el Monte del Destino.
Mientras, enfurecido y lleno de odio por Melkor (a quien por primera vez llamó Morgoth, Negro Enemigo del mundo), e impaciente ante la aparente calma de los Valar, mientras Morgoth huía con sus joyas, Fëanor repudió a los Valar y a Valinor, y pronunció un terrible juramento que le obligaba a él y a sus hijos, que juraron a su lado, a perseguir a quienquiera que tuviera a los Silmarils, fuera Valar, Elfo, Hombre aún no nacido, o demonio de Morgoth, y no descansar hasta recuperarlos o morir en el intento.
Los Valar los consagraron, de modo que ningún ser maligno pudiera tocarlos sin lastimarse, y predijeron que el destino de Arda estaba contenido en estos artificios.
Tras acometer esta empresa, Eärendil es enviado por los Valar a navegar para siempre por los cielos en su barco Vingilot, siempre llevando el Silmaril.
Con ellos iban varios Fieles (leales a los Valar y a los Elfos), y también llevaban siete Piedras Videntes y un retoño del Árbol Blanco que Isildur había logrado salvar antes de su quema.
El mundo original construido por los valar se llama «Arda Inmaculada» (Arda Unmarred en el inglés original; en quenya Arda Alahasta).
Cuando se levantó por primera vez en el mar occidental, los elfos se alegraron, viendo que el Silmaril hundido en el mar se elevaba en el cielo por obra de los Valar, y la llamaron Gil Estel, la estrella de la esperanza.
Tras la Guerra de la Cólera, los otros dos Silmarils fueron recuperados de la corona de Morgoth por el ejército victorioso de los Valar, pero Maedhros y Maglor, los dos hijos de Fëanor que quedaban vivos, en un intento último y desesperado por cumplir el Juramento maldito, los robaron e intentaron quedárselos.
De este modo, Eärendil obtiene la joya, y, usándola en el collar sujeto a la frente, navega al Reino Bendecido (se dice que pudo llegar allí ayudado por el poder de la Joya sagrada) para interceder por hombres y elfos, para que los Valar los libren del abrumador poder de Morgoth.
El alumbramiento de Fëanor consumió tantas energías de Míriel que ésta acabó finalmente muriendo en los jardines de Lórien y viajando por consiguiente a las Estancias de Mandos antes de tiempo, de las cuales se negó a regresar a pesar de que los Valar le dieron la oportunidad de hacerlo.
Su padre lo conminó a escapar de la inminente destrucción de Númenor, luego de que el rey Ar-Phârazon, influenciado por Sauron, se atreviera a desafiar a los Valar y navegar en pie de guerra a Valinor.
Enojado, confuso y harto de esperar a que los Valar actuaran, Fëanor pronunció junto con sus hijos el Juramento de Fëanor, por el cual se comprometían a recuperar los Silmarils de manos de quien quiera que los tuviera, aún matándolos, y si no cumplían su juramento, pedía al mismo Eru que los aniquilara.