vahído


También se encuentra en: Sinónimos.

vahído

s. m. MEDICINA Pérdida momentánea del conocimiento o del equilibrio. desvanecimiento
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

vahído

 
m. Desvanecimiento, turbación breve del sentido.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

vahído

(ba'iðo)
sustantivo masculino
mareo momentáneo que causa una indisposición El humo del tabaco le produjo un ligero vahído.

vahído

(ba'iðo)
sustantivo masculino
pérdida transitoria de la consciencia sufrir un vahído

vahído

(ba'iðo)
sustantivo masculino
mareo momentáneo que causa una indisposición El humo del tabaco le produjo un ligero vahído.

vahído

(ba'iðo)
sustantivo masculino
pérdida transitoria de la consciencia sufrir un vahído
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

vahído

sustantivo masculino
desvanecimiento, desmayo*, vértigo, mareo, síncope (medicina).
El vahído es de breve duración y menos intenso que los demás sinónimos.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

vahído

SMdizzy spell
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Y la querella terminó un día en que a nuevas instancias del hombre, que vio que su nueva mujer sufrió un vahído, para que le desahijaran el hijo, la soberana del hogar, cogiéndole aparte, le dijo: «¡Pero qué empeño, hombre!
"Vean lo que es el mundo - me decía, -- un Carnaval, es decir, un disfraz continuo; porque en todo lo que llevo vivido (porque yo he vivido mucho antes que tú nacieras), he visto siempre la misma cosa y vienen y se van los tiempos de regeneración y de justicia, y las mismas comedias, pantomimas, pasillos y vaudevilles se representan con permiso de la autoridad”. “Dime, ¿no estaremos siendo víctimas de un vahído de alucinación mental?
Atacome un vahído en la calle, auxiliáronme en una casa, vino el físico, declaró que era debilidad mi dolencia, me prescribió que almorzase...
Cogió Telaraña las riendas con la izquierda; puso el pie en el estribo, y ¡arriba! A la yegua no le faltaba más que un peso mediano para fenecer, Al sentir sobre sus lomos a Telaraña, fue toda ella vahído.