vándalo

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vándalo, a

1. adj./ s. HISTORIA De un pueblo bárbaro, de origen germánico oriental, procedente de Escandinavia.
2. s. HISTORIA Individuo de este pueblo.
3. adj./ s. Que comete acciones propias de gente salvaje y bárbara. gamberro

vándalo, -la

 
adj.-s. etnog. Díc. del individuo perteneciente a un pueblo de la ant. Germania. Los vándalos procedían de las costas bálticas. Penetraron con suevos y alanos en la Galia (406) y después en España (409). En 429 invadieron el N de África dirigidos por Genserico y constituyeron un reino.
m. fig.El que comete acciones vandálicas.
Sinónimos

vándalo

, vándala
Traducciones

vándalo

vandal

vándalo

vandalo, teppista

vándalo

vandal

vándalo

vandal

vándalo

Vandale

vándalo

vandaali

vándalo

vandale

vándalo

vandal

vándalo

破壊者

vándalo

공공시설 파괴자

vándalo

vandaal

vándalo

vandal

vándalo

wandal

vándalo

vândalo

vándalo

вандал

vándalo

vandal

vándalo

ผู้ทำลายทรัพย์สิน

vándalo

vandal

vándalo

kẻ cố ý phá hoại

vándalo

/a
A. ADJloutish
B. SM/F
1. (= salvaje) → vandal
2. (Hist) → Vandal
Ejemplos ?
Cuando los vándalos pasaron al África, en el 429, hicieron que a la jerarquía episcopal ortodoxa se sumara una jerarquía arriana. Muchas ciudades del África vándala tuvieron simultáneamente obispo ortodoxo y obispo arriano.
Tomó Sevilla en el 441 por lo que pasó a dominar la Bética y la Cartaginense e hizo frente a la piratería vándala y se le achacan prácticas priscilianistas.
La carta de Licinio de Cartagena al obispo Vicente de Ibiza, en 582, en la que se pone de manifiesto la continuidad de los obispados insulares atestada en el bajo Imperio Romano y en la época vándala, la credulidad en cuestiones sobrenaturales y la interrelación entre las comunidades cristiana y judía.
Los bizantinos mantuvieron la estructura territorial vándala, y Baleares, extremo occidental del imperio, permanecieron en la provincia de Cerdeña, que a su vez dependía de la jefatura de África.
En el año 533, el emperador Justiniano, utilizando una disputa dinástica vándala como pretexto, envió un ejército al mando al general Belisario a recuperar África.
Lucien Musset realizó el balance del siglo de la dominación vándala: el África romana perdió lo mejor de sus fuerzas espirituales y de su clase dirigente, así como una buena parte de sus territorios periféricos.
La actividad de los arrendatarios estaba enmarcada por el consuetudo manciana o lex manciana —permitiendo valorar las tierras no cultuvadas sin imposición— que permaneció en vigor hasta la época vándala, como lo atestiguan las Tablas Albertini.
La oposición religiosa de un clero africano niceno, poco proclive al compromiso, estaba viva y la represión vándala culminó en las deportaciones de obispos y la confiscación de todos los bienes de la iglesia en 484 (fueron restituidos en 495 como medida de alivio).
El resto de la Mauritania fuera de la dominación vándala se fraccionó rápidamente en una serie de principados bereberes independientes: reino de Altava, reino del Ouarsenis, reino de Hodna, reino del Aurés, donde la romanidad y cristiandad se perpetuaron aisladamente A principio de los años 480, la noticia de las provincias y ciudades de África censaron 166 obispos para las Mauritanias Sitifense y Cesariense.
Las invasiones bárbaras del siglo IV y posteriores, sucedieron mayormente por tierra, pero hay menciones de una flota vándala luchando con los romanos, y una derrota de una flota ostrogoda en Senigallia en el Mar Adriático.
Un hito de gran importancia es que las excavaciones patrocinadas por la Unesco en el norte de África han revelado la pervivencia de la prosperidad africana durante la ocupación vándala, y un verdadero "renacimiento bizantino" tras las dificultades del reinado de Justiniano, alcanzando un nivel de prosperidad comparable al de comienzos del siglo V, para ser definitivamente arrasado por la invasión musulmana, que fue extremadamente cruenta en la zona y que en el transcurso de cuarenta años de luchas destruyó todas las grandes ciudades (Cartago, Susa, Hadrumeto, Hipona, Leptis, etc.).
Su relación con el emperador le permitió hacer una carrera militar que, tras varios éxitos iniciales menores, terminó en 468, cuando dirigió la desastrosa invasión bizantina de la África vándala, una de las mayores operaciones militares de la antigüedad tardía.