uveitis

Traducciones

u·ve·i·tis

f. uveitis, infl. of the uvea.
Ejemplos ?
Hulusi Behçet describió el síndrome caracterizado por tres síntomas: estomatitis aftosa, úlceras genitales y uveitis, inflamación de los capilares que riegan el ojo localizados en la úvea.
Se estima que tiene una incidencia del 0.36% Neovascularización coroidea. Tiene un índice de ocurrencia de 0.33% Uveitis. Se le calcula una incidencia de 0.18% Pérdida de queratocitos corneales.
La retinocoroidopatía en perdigonada es una forma rara de la parte posterior uveitis y se considera el 1-3% de casos de uveitis en general.
Afectación ocular: El síndrome seco y cambios vasculares retinianos por vasculitis retiniana –con observación de exudados como granos de algodón o cuerpos citoides– o por trombosis microvascular, son los hallazgos más frecuentes. También se pueden observar queratitis ulcerativa periférica, coroidopatía, uveitis y neuritis óptica.
El tratamiento recomendado es muy variable, dependiendo de diferentes factores, como el origen, el grado de afectación y el tiempo de evolución. Ojo rojo Uveitis
Recibe el nombre de iridociclitis. Por lo tanto los términos iridociclitis y uveitis anterior tienen el mismo significado. Si la afectación incluye ambos sectores, el anterior y el posterior, se denomina panuveitis.
Las lesiones más típicas se producen en el polo posterior del ojo, por debajo de la retina y se llaman granulomas subretinianos. Frecuentemente se producen complicaciones, como uveitis, endoftalmitis, desprendimiento de retina y hemorragia vítrea.
Ello hace que también las indicaciones sean muy amplias. Como más importantes: Conjuntivitis, tanto infecciosas (bacterias, hongos o virus), como irritantes o alérgicas. Uveitis.
Las gotas cicloplégicas se emplean también en el tratamiento de la uveitis anterior por disminuir el riesgo de formación de sinequias e inflamación en la cámara anterior del ojo.
Las manifestaciones oculares incluyen uveitis, uveoparotitis (asociada con el síndrome de Heerfordt-Waldenstrom) e inflamación de retina, que puede provocar pérdida de visión clara o ceguera.
Si la enfermedad sigue avanzando se producen complicaciones, como la presencia de pus en la cámara anterior del ojo (hipopion), uveitis, elevación de la presión intraocular (glaucoma), visión borrosa, catarata e infecciones secundarias por otros gérmenes.
BEIRAS GARCÍA, A. “El alfa-quimotripsina en el tratamiento de las uveitis”. Archivos de la Sociedad Oftalmológica Hispano-Americana.