urdidor

urdidor, a

1. adj./ s. Que urde. tramador
2. s. m. TEXTIL Máquina o mecanismo donde se colocan los hilos para las urdimbres.

urdidor

 
m. ingen. Máquina donde se efectúa la operación del urdido.
Traducciones
Ejemplos ?
Lo fantástico, la historia, las mitologías, un lenguaje evocador y exacto que esquilma las posibilidades léxicas del castellano, el eco de autores imprescindibles −Borges, Calvino, Cunqueiro, Kafka, Perucho, Cortázar−, la subversión de las reglas que gobiernan la realidad: todos estos elementos contribuyen a crear una atmósfera donde conviven el estremecimiento y el goce estético», por todo lo que han venido a señalar a Olgoso como «urdidor de un cuidado y original clasicismo, del que algunos de sus cuentos han merecido ya la calificación de “obra maestra” en un suplemento cultural».
Entre sus instalaciones se encuentran las siguientes: tanque, caval con compuertas, salón de telares, sala de batientes, redinas, carpintería, fragua, torno, motor, urdidor, engomador, caldera, tintorería, bodegas, turbina.
Su arte dependía de ocho reparticiones o maniobras principales: El devanado y urdido El tejido de trenzas a mano El botón de cuatro puntas o de espigado que es la base de todo labrado El labrado de rodajas o carretes Toda suerte de flecos y rosetas El volteado de flores a mano El trabajado de pendientes de oro o plata con lentejuelas o chapa El colocado de esos pendientes Urdidor compuesto por dos alfangias clavadas en la pared Peine de hierro para hacer flecos de todos tamaños Moldes de madera que son unas tablitas delgadas de una tercia de largo con punta robada Moldes de latón Moldes de hoja de lata Moldes de hierro...
Se utiliza un urdidor de balas, para después en el telar cruzarlos, por chorro de aire o lanzadera, con otros blancos que serán la trama.
Como ahora, en realidad desde que todos nos hemos lanzado a la política, tenemos que hablar de él constantemente; como hemos tenido todos que declararnos marxistas o antimarxistas, se presenta a Carlos Marx, por algunos –desde luego, por ninguno de vosotros–, como una especie de urdidor de sociedades utópicas.
Por aquella época vivía también en Madrigal el personaje al que se apunta como urdidor del plan que debería llevar al pastelero a ceñirse la corona de Portugal.
(Títulos: “El Wendigo”, “Los sauces”, “La casa vacía”, “Culto secreto”.) Walter de la Mare (1873-1956), también poeta y antologista de prestigio, fue uno de los mejores estilistas del género, maestro del terror psicológico y urdidor de extrañas y sutiles tramas protagonizadas por los sueños, la ansiedad y una callada desesperación.