unto


También se encuentra en: Sinónimos.

unto

(Del lat. unctum.)
1. s. m. Sustancia grasa alimenticia o medicamentosa, usada para untar.
2. Grasa o gordura del cuerpo animal. untaza
3. Todo lo que es usado para untar. untura
4. unto de México o de rana Dinero, en especial el usado en soborno. ungüento mexicano
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

unto

 
m. Materia pingüe a propósito para untar.
Craso o gordura del cuerpo animal.
Ungüento.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

unto

('unto)
sustantivo masculino
1. sustancia de consistencia grasosa con la que se engrasa algo unto sin sal
2. grasa o gordura animal unto de cerdo
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

unto

sustantivo masculino
grasa*, aceite, manteca, lardo, sebo, mantequilla, adiposidad.
Unto alude a la materia grasa para untar.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.

unto:

pomada
Traducciones

unto

grease

unto

بمعزل

unto

SM
1. (= ungüento) → ointment
2. (= grasa) → grease, animal fat
3. (Cono Sur) (= betún) → shoe polish
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Úntame con el unto de la bujeta, por mi vida y por estos tus hermosos pechos, mi dulce señora, prende a este tu siervo perpetuamente, con beneficio que yo nunca te podré servir.
-Vaya si la tengo; pero, en fin, como yo soy más güena que un bársamo, si usté me lo premite, le voy a recetar a usté una medicina que va a ser pa su enfermedad como el unto de la Malena.
-dijo Monipodio. -Dice -dijo Rinconete-: Unto de miera en la casa... -No se lea la casa, que ya yo sé dónde es -respondió Monipodio-, y yo soy el tuáutem y esecutor desa niñería, y están dados a buena cuenta cuatro escudos, y el principal es ocho.
-La verdá es -continuó el tabernero, cruzando los brazos y reclinándose contra el mostrador- que nadie creía que el señor Perico diba a dar su brazo a torcer; pero es que los parneses son como el unto de la Malena, y como jace muy poco le llovieron unos cuantos pápiros al Meriñaque...
Público y artistas estaban asombrados; el casamiento había sido el unto de la Magdalena para el Niño; todos le miraban delirantes de gozo, y cuando éste hubo puesto fin a la copla, una explosión de olés y gritos entusiastas tronó en el reducido local.
Y por ahí anda el muchacho tan robusto, jugando al chito. Y a La Bruja se lo debe, que si no es por el unto ya tenía cojera para toa la vida.
El servicio se lo permitía, pues no pecaba de complicado, reduciéndose a colocar ante los comensales un mollete de pan gigantesco, a sacar de la alacena vino y loza, a empujar descuidadamente sobre el mantel el tarterón de barro colmado de patatas con unto.
Para un labriego estriba en poca cosa: algo más del torrezno y unto en el pote, carne de vez en cuando, pantrigo a discreción, leche cuajada o fresca, esto distingue al labrador acomodado del desvalido.
Visto que no hacía nada puese lao, se fue pal rastrojo, y trajo las siete yerbas; las machucó bien, y compuso con ellas un unto de sebo derretido, y les raspó un poquito de l'uña de la gran bestia, del colmillo del caimán y del cacho del ciervo que manijaba siempre en el carriel, y, así, bien calientico, me untó por todo el cuerpo.
Me parece que mi vestimenta es tan bárbara como la de ellos. Pero yo no me unto de grasa la cabellera. Los galos fueron los desolladores de animales, los quemadores de hierbas más ineptos de su época.
Tomillo Y además, cuando el chico de los Camuños se rompió la pierna y estuvo tan malo del golpe, que ni los médicos de Pamplona ni nadie acertaban a curarlo, sus padres se encontraron una noche sobre la mesa de la cocina un unto amarillo envuelto en un papel, en que había escritas estas palabras: «aplicad esto al niño y se curará».
No hay necesidad de una presentación; sin embargo, su innata modestia y el prejuicio de que es mejor aparecer en el escenario público con alguien que ya conoce sus caminos-anchos y espléndidos, unos; obscuros y rodeados de precipicios, otros, me han obligado a esta grata tarea, tanto más apreciada por mí ya que se trata de un unto de faena intelectual, cuanto porque se refiere al amigo sincero, al colaborador ecuánime, al periodista que lucha siempre por el bienestar público y la felicidad nacional.