Ejemplos ?
Cogiendo su vacía y su jabón, preparó la espuma hasta que el animal estuvo cerca, y corriendo tras él le jabonó a la carrera y le afeitó el bigote sin detenerse, ni cortarle un pelo de ninguna otra parte de su cuerpo.
-No será asín cuando yo te diga que el que nos va a acompañar es un gachó mas pinturero y más cruzaíto de alas que toítos los hombres, en la flor de la vía, con dos ojos que meten mieo de bonitos que son, con un pelo más negro que la endrina, con un perfil que quita el sueño, con un pico que me río yo del de los ruiseñores; un hombre, en fin, de los que Dios jecha al mundo pa que se sepa lo que es capaz de jacer cuando le da por jacer cositas maravillosas.
No es cuento de que yo me eche á borronear carillas de papel, que con lo apuntado sobra para que el lector se forme concepto del libro, que tuvo gran boga en su tiempo, y del que no había, en Lima, casa de buen gobierno ó de matrimonio bien avenido, donde no hubiese un ejemplar más manoseado que la Alfalfa espiritual para los borregos de Cristo y la Bula de Cruzada. Esos eran tiempos en los que cuando uno se encontraba con un pelo en la sopa, decía:"—Demonios!
La comadre tenía la culpa; la comadre y Dios, que la había hecho tan regraciosa y tan rebonita; si Dios no le hubiera dado unos ojos tan retecharranes y tan renegros, ni una carita de porcelana tan expresiva, ni un pelo tan abundante y tan reluciente, ni un pecho tan dislocador, ni una cintura tan retedislocadora, ni una cadera tan revaliente, ni unos pies tan rechicos, ni un metal de voz tan redulce...
Con él aunque se ha casado en verdísima flor una chica, y chica que un ternecillo cabrito más delicada, de guardar ella más diligentemente que las negrísimas uvas, divertirse a ella la deja como quiere, y ni un pelo solo le importa y no se subleva por su parte, sino que como un aliso en su fosa yace desjarretado por la liguria segur, justo tanto todo sintiendo como si ninguna tuviera por ningún lugar.
17 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. 18 Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá. 19 En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.
Pos como diba diciendo, mire usté la Muselina, una yegua jarta de destetar potros cerriles, con unos ojos que son tachuelas de tapicero, y una boca en que le caben tres dentones y un besugo, y unas narices en cuyas ventanas le caen las lágrimas cuando llora, y un pelo...
Y durante años y años anduvo el diablo por la tierra luciendo sólo seis pelos en el bigote, hasta que un día, por malos de sus pecados, se le ocurrió aposentarse dentro del cuerpo de un usurero, y cuando hastiado de picardías le convino cambiar de domicilio, lo hizo luciendo un pelo más: la Avaricia .
Es, pues, el caso que los labradores ganaderos de la parte central de la provincia, cuando llega el mes de mayo, no solamente no tienen en el pajar un pelo de yerba de la recogida en el agosto anterior, sino que sus ganados han destrozado ya las mieses durante los meses de derrotas, y han recorrido las sierras bajas, y han comido escajo, picado a fuerza de ímprobos sudores, y han ido entresacando los herbalachos que crecen entre zarzas y matorrales, y hasta han roído el césped de las lindes de los camberones .
Sin embargo, con saber que el valor de una hora de trabajo es igual a una hora de trabajo, es como si no supiésemos nada acerca de él. Con esto, no hemos avanzado ni un pelo hacia nuestra meta; no hacemos más que dar vueltas en un círculo vicioso.
Y cogiendo a Lolo el cuchillo, añadió, encarándose con los suyos: -Por la zepurtura de mi mare, por la gloria de su alma, y malos mengues me trajelen, si, como toquéis tan siquiera a un pelo de mi hombre, no me jinco el cuchillo en mitá del pecho, diquiá la empuñaura.
Las matemáticas, como toda noción racional por lo demás, eran para él abismo sin fondo en los que su cráneo de chorlo se mareaba. Era feísimo, picado de viruelas, con un pelo lacio, duro y abundante obedeciendo sin trabas el impulso de veinte remolinos.