ufano

(redireccionado de ufanos)
También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con ufanos: egregia, ufanarse

ufano, a

1. adj. Que es engreído o soberbio. creído
2. Que está satisfecho y orgulloso de sí mismo está muy ufano con su trabajo. orondo triste
3. Que se comporta de un modo decidido o resuelto iba tan ufana a la tienda y estaba cerrada. decidido cauteloso
4. Se aplica a la planta que está verde y vigorosa al regarlas las plantas se ponen ufanas. lozano mustio

ufano, -na

 
adj. Orgulloso, engreído.
fig.Satisfecho, contento.
Que obra con mucho desembarazo.

ufano, -na

(u'fano, -na)
abreviación
1. persona que se muestra orgullosa de sí misma o de algo de su propiedad El boxeador salió ufano al ring.
2. persona que muestra satisfacción Suspiró ufano porque había terminado un largo trabajo.
Traducciones

ufano

fier

ufano

גאה

ufano

fier, trots

ufano

ADJ
1. (= orgulloso) → proud; (= jactancioso) → boastful; (= satisfecho) → smug
iba muy ufano en el nuevo cochehe was going along so proudly in his new car
está muy ufano porque le han dado el premiohe is very proud that they have awarded him the prize
2. (Bot) = lozano 1
Ejemplos ?
- II - «¿Qué quieren esos cristianos A las puertas de la villa? ¿Qué buscan esos villanos, Que traen a su Rey ufanos Tras el pendón de Castilla?
Notó allí varios luceros relucir, y sonriose amargamente, exclamando con hondas e internas voces: «Si la majestad declina y su resplandor se esconde, ¡qué ufanos su pobre brillo muestran vulgares señores!» También aparta los ojos del Oriente, hallando donde quiera que los revolvía, desengaños o temores, y de Éboli en el palacio, que estaba cerca, los pone, y sin intento los clava en sus abiertos balcones.
«Ni en extranjero labio ya el idioma molestará, Peruanos, vuestro oído, por el que ardiente a vuestro rostro asoma de la amarga vergüenza e1colorido; y, como el hijo de la antigua Roma con patria tan magnánima engreído, así vosotros donde quier ufanos ya podréis exclamar: somos Peruanos.
Sus escuadrones, que poco ántes contaban ufanos con destruirnos, dispersos por una inmensa llanura, ofrecían la más completa idea del desórden.
Una es (con soles por ojos, y por labios alelíes) la más hermosa villana que con hidalgas compite; Rosa nacida en el campo entre zarzales y mimbres, pero a quien ceden vencidas las rosas de los jardines. Ufanos la engalanaron a porfía los Abriles, con cuantas juntaron gracias, uno tras otro hasta quince.
Pablo un cuervo me traia La cena tan sucinta, Que de otro ser podia esencia quinta Y en viendole decia: «¡Salve, nuncio sagrado de alegria Del diluvio paloma, Iris de paz que por el monte asoma!» El vino de manera, Que el mismo Baco no lo conociera: Poco, mas bien aguado, Y en jarro con JESUS de azul pintado, Que yo dije mil veces: «Siempre fué mas el ruido que las nueces.» Mas el ver los hermanos Tan lucios, tan alegres, tan ufanos Con sustento tan poco.
Y en tanto que le hicieron, En un tropel solícitos salieron Muy alegres y ufanos Los mozos juntamente y los ancianos, Que con oido atento Aguardaban el santo tocamiento.
Y allí gozar dulcemente larga existencia esperaba, pues ella misma plantaba donde vivir un vergel; y allí sin duda orgullosa a reinar sola venía, pues ella se suspendía su primoroso dosel. Ufanos de poseerla los dos amantes esposos guardábanla cuidadosos de todo extraño desmán, y a fe que no se pasaba un día en que veces ciento no entraran en su aposento de la flor con el afán.
Luego que el joven hubo dicho estas y otras bufonadas picantes, el anciano alzó sus ojos llenos de calma, y mirándole con una expresión de bondad y de lástima, le dijo —Ya que los veo tan ufanos de la superioridad que han tenido el heroísmo de conquistar, en medio de los recursos que nos deben a nosotros, sobre nosotros, pobres colonos que nos educábamos en un tiempo en que no podíamos abrir un libro, cuando lo teníamos, sin cometer un crimen, se me antoja ahora examinar los títulos de esta superioridad.
Se ha visto aquí que señores ufanos de su amistad con Su Excelencia han entrado en concomitancia con los enemigos, a trueque de influir todos juntos en una vana ilusión: la reapertura del clausurado parlamento, en el cual tenían sillones.
Los patos rebuznaban todo el día en su corral y presumían de poder hacerlo todo: volar, correr, saltar; sólo les preocupaba que habían perdido su capacidad de nado. Los gatos ladraban muy ufanos por la noche y los cerdos maullaban muy contentos cuando había lluvia.
En cuanto los dioses se mantuvieron alejados de los hombres, mostráronse los aqueos muy ufanos porque Aquileo volvía a la batalla después de largo tiempo en que se había abstenido de tener parte en la triste guerra; y los teucros se espantaron y un fuerte temblor les ocupó los miembros, tan pronto como vieron al Pelida, ligero de pies, que con su reluciente armadura semejaba al dios Ares, funesto a los mortales.