tute

tute

1. s. m. JUEGOS Juego de cartas con múltiples variantes, en el que se señala un palo como triunfo y gana el jugador que obtiene mayor puntuación o que reúne los cuatro reyes o los cuatro caballos.
2. JUEGOS Reunión de los cuatro reyes o los cuatro caballos en este juego.
3. coloquial Esfuerzo excesivo realizado en algún trabajo o ejercicio me he pegado un tute limpiando y ordenando el desván . paliza
4. coloquial Impulso o acometida en la ejecución de un trabajo, adelantándolo o acabándolo si le damos un tute acabaremos a tiempo .

tute

 
m. Juego de naipes en que se gana la partida si se reúnen los cuatro reyes o los cuatro caballos.
Reunión en este juego de los cuatro reyes o los cuatro caballos.
fig.Esfuerzo angustioso que se obliga a hacer a personas o animales en un trabajo o ejercicio.
fig.Acometida que se da a una cosa en su ejecución, acabándola.

tute

('tute)
sustantivo masculino
1. juegos juego de naipes de diversas variantes donde se señala un palo del triunfo En el tute gana quien más puntos tiene.
2. juegos jugada de cuatro reyes o cuatro caballos en este juego Con el tute se gana inmediatamente el juego.
3. esfuerzo duro y excesivo en un trabajo ¡Qué tute ha sido ordenar el cuarto!
dar uso a una cosa hasta acabarla Le has dado un buen tute a las botas: las has dejado inservibles.
Traducciones

tute

tute

tute

tute

tute

tute

tute

Tute

tute

tute

tute

SM card game similar to bezique
darse un tuteto work extra hard
Ejemplos ?
Así, pues, vamos a almorzar; luego jugaremos al tute; y, a la tarde, cuando venga el Marqués, le preguntaremos si quiere ser padrino de nuestra boda; cosa que el buen señor está deseando, en mi concepto, desde la primera vez que nos vio juntos.
A pesar de lo difícil que era conseguir el cinto, salí en busca de mi madre con la empresa. Halléla muy empecinada jugando al tute con otras señoras.
Veamos a este honrado matrimonio.» Muchas noches, antes de acostarse, solía Augusto echar una partida de tute con su criado, Domingo, y mientras, la mujer de este, la cocinera, contemplaba el juego.
Al principio jugaba de capirotazos y vueltas a riquicho con sus contemporáneos, mientras guardaban el ganado: después jugó los pocos cuartos que tenía, y en cuanto ganó una peseta, se fue un domingo al corro, acusó las cuarenta al cura en una sección de tute, echó en otra de mus un órdago a la mayor al secretario del concejo, y se armó para toda la semana.
Continuaban desocupadas las mesas en redor, los músicos charlaban en el palco, y del salón de billares llegaba el ruido de tacos con que algunos entusiastas aplaudían una carambola complicadísima. —¿Vamos a jugar un tute arrastrado?
En seguida miró el reloj, suspiró de nuevo, y dijo muy quedamente, como reservándose de sí propio: -¡Las once y cuarto, y todavía no la he visto, aunque estoy levantado desde las seis!... ¡Qué tiempos aquellos, en que me traía el chocolate y jugábamos al tute!
¡Que de todos modos la detestaré con mis cinco sentidos! ¡Y, en fin, que si no viene pronto, hoy no habrá tute! El tute era una comedia y hasta un drama diario.
¡Usted trabajar! ¡Trabajar con esas manos tan bonitas, que no me cansaba de mirar cuando jugábamos al tute! Pues, ¿a qué estoy yo en el mundo, si la hija de doña Teresa Carrillo, ¡de mi única amiga!, ha de coger una aguja, o una plancha, o un demonio, para ganarse un pedazo de pan?
Pero sólo se le ocurrió decir con voz y cara de niño enfurruñado que se aviene a razones: -Angustias, cuando me duela menos esta condenada pierna, jugaremos al tute arrastrado...
-exclamó un día el impenitente solterón, devorando con los ojos las blanquísimas y hoyosas manos de su enemiga-. ¿Me guarda usted rencor porque, desde aquella mañana, no hemos vuelto a jugar al tute?
¡Todos hemos pasado apuros! ¡Si supiera usted los atranques en que a mí me ha metido el pícaro tute! -¡Pero es que mi atranque no tiene remedio!
El Enemigo Malo, que ya le tenía ganas a esa almita de Peralta, tan linda y tan buenita, li aparó la caña al momentico. Determinaron jugar tute, y le tocó dar al Diablo.