turgente


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turgente

(Del lat. turgens, -entis.)
1. adj. Que está muy lleno o hinchado y, a la vez, erguido o tirante todavía tiene la piel turgente. túrgido
2. MEDICINA Se aplica al humor que produce hinchazón.

turgente

 
adj. poét.Abultado, hinchado; díc. esp. del cuerpo humano.
fig.Hablando del estilo, elevado, pomposo.
med. Díc. del humor que produce hinchazón.

turgente

(tuɾ'xente)
abreviación
que está abultado o hinchado el sillón turgente
Sinónimos

turgente

adjetivo
abultado, hinchado, inflado. deshinchado.
Se dice, por ejemplo, de la ubre muy llena de leche.
Traducciones

turgente

swollen

turgente

ADJ túrgido ADJturgid, swollen
Ejemplos ?
Vestía aquella señora en casa unos diablos de batas de finísima tela que se pegaba al cuerpo de diosa de la enemiga como la hiedra al olmo; se sentaba en el sofá, y en la silla larga, y en el confidente (todo ello blando, turgente y lleno de provocaciones), con tales posturas, doblándose de un modo y enseñando unas puntas de pie, unos comienzos de secretos de alabastro y unas líneas curvas que mareaban, con tal arte y hechicería, que el mísero Zurita no podía pensar en otra cosa, y estuvo una semana entera apartado de su investigación de la Unidad del Ser en la conciencia, por no creerse digno de que ideas y comuniones tan altas entrasen en su pobre morada.
Lo primero, nunca he de querer á mujer ninguna, y en viendo una beldad acabada diré en mi interior: Un dia se ha de arrugar ese semblante; ese turgente y redondo pecho se ha de tornar fofo y lacio; esa tan bien poblada cabeza ha de quedarse calva: y me basta con mirarla desde ahora como la he de ver entónces, para que esa linda cabeza no me haga perder la mia.
Tiñe nativa grana tu mejilla, que remedar no pudo nunca el arte de afeitada beldad artificiosa; mármol de Paros, nieve sin mancilla es el turgente seno; y tu mirada cual lucero brilla en el éter sereno: siguiendo donde quiera tus pisadas van las turbas aladas de las felices Risas y Placeres, que con extraño error en compañía pinta la Poesía de la Diosa de Pafo y de Citeres; tan bella por fin eres, que de la envidia el áspid importuno, pudo sentir por tu hermosura sola la vencedora de Minerva y Juno, y el carmín eclipsó con tu presencia que sus blandas mejillas arrebola.
Mas, algunas horas después tras un sueño que fue más bien vértigo doloroso en el extravío de una pesadilla desmesurada, pasó por sus carnes el horror de la agonía. Punzábala de sien a sien un dolor turgente de martillazo.
Vuela ligero por la superficie del piélago en su cerúleo carro, humíllanse las olas, la turgente superficie se allana bajo el tonante eje, y huyen del cielo las nubes.
En el recuento de pasadas lumbres cae disecado el higuerío de un beso sin más efrit que las incertidumbres encadenadas a mi ardor obseso. Turgente el goce en mis castillos de antes… la media luna de mi arena vasta va emparedando mis ritmos fragantes y los encierra con su labia casta.
Sabía por cual secreta ley las rocas alpestres se levantan y parten en agujas tan atrevidas, puntiagudas y escuetas, mientras las sierras del mediodía de España se aplanan en chatos mamelones, figurando que una mano fuerte les impidió ascender y las redondeó con las redondeces de un seno turgente, henchido de licor vital.
«De cuerpo pequeño y algo grueso, sus movimientos eran llenos de vivacidad; su rostro oval y de un moreno pálido lucía no pocas cacarañas u hoyitos de viruelas, que ella disimulaba diestramente con los primores del tocador; sus ojos eran pequeños, negros como el chorolque y animadísimos; profusa su cabellera, y sus pies y manos microscópicos; su nariz nada tenía de bien formada, pues era de las que los criollos llamamos ñatas; un lunarcito sobre el labio superior hacía irresistible su boca, que era un poco abultada, en la que ostentaba dientes menudos y con el brillo y limpieza del marfil; cuello bien contorneado, hombros incitantes y seno turgente.
Entonces intentaría rozar los pechos de mi amada cuando, su mano izquierda penetrase bajo la túnica, y por más sujeto que estuviera, resbalaría del dedo, y suelto, gracias a mi habilidad, me dejaría caer sobre el turgente seno.
200 Pues tierno y lactante y semejantísimo de un recién nacido a la edad en la primavera nueva es. Entonces la hierba reciente y de dureza libre está turgente y sólida no es y en su esperanza deleita a los campesinos.
Y la impetuosa risa, Brotando de repente, La blanca dentadura Y la honda voz enseñe. Y en desigual latido, Veré cómo, turgente, El agitado pecho Convulso se estremece.
Y libre ya del silencio con su sola voz sentencio cuando turgente presencio el orgón que reverencio: De gozarla me licencio y en ella me residencio.