turbios


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Sinónimos

turbios

sustantivo masculino plural
Ejemplos ?
Lucha perenne en el descanso de sus días perpetúe su luz sobre los turbios pasajeros del escarnio y me ilumine para honrar la vida.
Tendió los turbios ojos por doquiera sin concebir absorto tal portento, y balbuciente preguntó quién era quien moría en suplicio tan sangriento.
Es penoso, pero no sé... Me miraba con sus lacios ojos azules, turbios como turquesas muertas. Gesticulaba con dedos finos, secos, los palillos de boj de un escultor.
Sólido de mí, incertidumbre en anclas, magnate del silencio, escurro gritos turbios, sin más defensa acuosa, y oprimo el puño y las cejas y la boca para que nadie, NADIE, ninguna ventana abierta, ningún sótano vendido, ninguna azotea somnámbula, ningún portón menopáusico, se sienta con el derecho de modelarme el plástico revestimiento dúctil que me congela.
¡Cuántas cosas puede reflejar una carta! Días de sol y otros turbios y difíciles. Así llegó una anunciando que su padre había muerto y que la madre quedaba sola.
«No haya vencedores ni vencidos» — dice otra vez —. ¿No son sospechosas, no os suenan como propósitos turbios estas palabras? Esta premeditada renuncia a la lucha, ¿se ha realizado alguna vez y en alguna parte en otra forma que no sea la complicidad y el amigable reparto?
on el último empellón que le atizaron para que «se despabilase», salió en volandas el chico, mal despierto aún, a pesar de un sopeteo y fregoteo de cara y manos, en la palangana desportillada, con agua muy fría... Llevaba los cachetes colorados aún de los restregones, y turbios los ojos, con los párpados hinchados de soñarrera.
Contrastando con los magníficos vidrios biselados, los relucientes bronces, las claras bombas de cristal raspado y las barnizadas anaquelerías que poco a poco, van echándose los demás industriales de Marineda, la quincallería conserva sus maderas pintadas toscamente de azul, sus turbios vidrios de a cuarta, su piso de baldosa fría y húmeda, sus sillas de Vitoria y su papel, despegado en parte, de un color barquillo, que el tiempo trueca en tono arcilloso indefinible.
De repente se llegó a la cama del enfermo, y delante de ella se hincó de rodillas. El escribano clavó en él sus ojos apagados, amarillentos y turbios.
Sólo los viejos no habían abandonado su banco calentado por el sol, y mudos e inmóviles, seguían siempre en la misma actitud, con los turbios ojos fijos en un más allá invisible y ajenos a cuanto no fuera aquella férvida irradiación que infiltraba en sus yertos organismos un poco de aquella energía y de aquel tibio calor que hacía renacer la vida sobre los campos desiertos.
La tristeza inmensa que flota en tus ojos Nos dice tu vida rota y fracasada, La monotonía de tu ambiente pobre Viendo pasar gente desde tu ventana, Oyendo la lluvia sobre la amargura Que tiene la vieja calle provinciana, Mientras que a lo lejos suenan los clamores Turbios y confusos de unas campanadas.
Sus instintos cristianos son algo turbios y cambiar fiestas santas suele en orgía por las plazas y calles de los suburbios, con instrumentos bárbaros sin armonía, con músicos sin ritmos y sin compases; cantes de ideas cínicas y absurdas frases y estrépitos salvajes de algarabía.