turbia

turbia

s. f. Estado del agua corriente enturbiada por arrastres de tierras. clara

turbia

 
f. Estado del agua corriente enturbiada por arrastrar tierras.
Ejemplos ?
Lanzados del mar del mundo entre la corriente turbia Margarita, don Gonzalo, y don Juan, los tres a una las heces de los deleites apuraban en hartura, repletos hasta el hastío de sus delicias inmundas.
Tal malestar se va haciendo cada día más insoportable en virtud de que Cárdenas se ha dedicado a gobernar en beneficio de unos cuantos y ha supeditado los principios de un Gobierno democrático a las falsas y perversas orientaciones de líderes que, con su turbia actuación...
Al fin la luna amarilla Rasgando las importunas Nubes, de lleno en las rocas Derramó su lumbre pura: Y en este momento rápida (31) Con mano firme y segura Lanzó la sombra un objeto Que rompiendo el agua turbia Sumióse por un instante En la corriente profunda.
Las almenas de las torres un momento se columbran, como lanzas de soldados apostados en la altura. Reverberan los cristales la trémula llama turbia, y un instante entre las rocas riela la fuente oculta.
No obstante, al romper el día, cuando llevé a los corderos al agua, a la orilla de este río, como obra de dos tiros de honda del sitio en que nos hallamos, y en una umbría de los chopos, donde ni a la hora de la siesta se desliza un rayo de sol, encontré huellas recientes de los ciervos, algunas ramas desgajadas, la corriente un poco turbia y, lo que es más particular, entre el rastro de las reses las breves huellas de unos pies pequeñitos como la mitad de la palma de mi mano, sin ponderación alguna.
-¡Adelante! El amo entró y se detuvo a pocos pasos del umbral. Su mirada era turbia y brillaba su nariz roja. Se tambaleaban un poco.
Fuese que la luz de las velas se quebrara en ellos de modo especial, fuese que la densa sombra de la abundosa cabellera les prestase reflejos de agua profunda, el caso es que los ojos tan pronto despedían centellas como semejaban a Diego velados por turbia cortina de llanto.
Hirviente multitud ondulaba en el sendero como flexible sierpe que colea; el sol, inflamado, rutilante en su cénit, pero de luz turbia y lívida, iluminaba, sin regocijarlo, el paisaje.
En pardo alquicel envuelta su conocida figura, y bajo el casco escondida su cabeza (que a la turbia luz de una pálida estrella conocería sin duda el más topo en el turbante si en él la llevara oculta), la seña impaciente aguarda, que le harán para que suba las manos de quien espera asir amante las suyas.
Los labios cárdenos se agitan; el Papa interrumpe la plegaria, se confunde, se deshace en adoración, quiere salir de sí mismo para mejor escuchar y beber la palabra divina; y el Crucificado -señalando con mirada ya turbia hacia el océano de criaturas que bullen allá abajo, escuálidas, transidas, gimientes, dolorosas, maltratadas, ofendidas, en el abandono- dice el Papa, en voz que resuena urbi et orbi: - Por ellos.
Yedra del escalofrío cubre su carne quemada. Thamar entró silenciosa en la alcoba silenciada, color de vena y Danubio, turbia de huellas lejanas.
Los peones han cavado el pozo; con ansiedad se prueba el agua todavía turbia, que mana con fuerza de las venas de la tierra, abiertas por el pico.