turbación

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turbación

1. s. f. Acción y resultado de turbar el ánimo las palabras de elogio que le dirigieron causaron su turbación. turbamiento, embarazo
2. Alteración o desorden que se produce en una cosa las nuevas medidas económicas causaron turbación entre la gente . confusión, perturbación

turbación

 
f. Acción y efecto de turbar.
Confusión, desorden.

turbación

(tuɾβa'θjon)
sustantivo femenino
estado de ánimo de quien está confundido o desorientado Una gran turbación lo invadió al momento de tomar la decisión.
Sinónimos

turbación

sustantivo femenino
1 desorden, desconcierto, trastorno, alteración, perturbación, desarreglo.
Aluden a la acción de interrumpir el curso o el funcionamiento normal de una cosa. Por ejemplo: todo ha transcurrido sin turbaciones.
2 tribulación, conturbación, confusión.
Conturbación se aplica principalmente en sentido moral, con el significado de tribulación.
«La turbación está en los sentimientos; la confusión en las ideas. Un orador se turba en presencia de un auditorio numeroso; se confunde cuando no tiene formado su plan ni arregladas sus ideas.»
José Joaquín de Mora
Traducciones

turbación

embarras

turbación

SF
1. (= alteración) → disturbance
2. (= inquietud) → alarm, worry; (= perplejidad) → bewilderment, confusion; (= agitación) → trepidation
3. (= vergüenza) → embarrassment
Ejemplos ?
Las turbaciones que desgraciadamente ocurrieron en 1828, me obligaron a venir del Perú, no obstante que estaba resuelto a no admitir la primera magistratura constitucional, para que había sido reelegido durante mi ausencia.
Si es razón que el hombre adore aquellos espíritus de cuyos vicios le conviene librarse Por dejar lo demás y tratar solamente de lo que dice que los demonios tienen común con nosotros, esto es, las pasiones del alma; si todos los cuatro elementos están llenos cada uno de sus animales, el fuego y el aire de los inmortales, agua y tierra de los mortales, pregunto: ¿Por qué las almas de los demonios padecen turbaciones y tormentos de las pasiones?
De modo que ni merecen que los comparen con los hombres sabios y cuerdos que a semejantes turbaciones del ánimo (de...
En tantas turbaciones el indiano requiere y el ibero quien a su dolor fiero y extremas aflicciones pueda ser el remedio postrimero.
15 Hanse revuelto turbaciones sobre mí; Combatieron como viento mi alma, Y mi salud pasó como nube 16 Y ahora mi alma está derramada en mí; Días de aflicción me han aprehendido.
¿Qué otra cosa nos demuestra el mismo amor y deseo de tantos objetos varios y perjudiciales, y los daños que de ellos dimanan; los cuidados penosos, las turbaciones...
Martin que tomase posesión de este destino; y dió lugar al Rey de arrepentirse de habérsele conferido, porque le alejaba de Aragón, en donde creyó que le podia ser mas útil: mandóle pues que continuara en el de Lugarteniente, y con tanto acierto, que á poco tiempo se debió á su prudencia la tranquilidad de aquel Reyno, expuesto á perderse por los escandalosos bandos de los montañeses y nuevos convertidos, por las turbaciones de los Ribagorzanos, que querían sacudir el señorío de sus Condes, y por el empeño del pueblo en sostener sus fueros contra la solicitud de Virey extrangero, introducida por el Marques de Almera con apoyo de la Corte.
Entonces, y sólo entonces, aliviado, se decide el hombre a respirar hondo, sus turbaciones interiores se resuelven, y la sospecha perturbadora se lanza ahora adelante como una forma sensible.
Las turbaciones que agilaron la Europa en aquellos años, y las que experimentó después la Península, no permitieron la ejecución de estos importantes designios, que requerían días más serenos.
Otra vez cantó el mar en una desembocadura de río: es Centauro ya espumoso el Oceano medio mar, medio ría, dos veces huella la campaña al día, pretendiendo escaIar el monte en vano. Su inventiva no tiene turbaciones, ni claroscuro.
Entonces, uno de la compañía de aquella religión prestamente desnudose la ropa que traía él encima de todo y cubriome, lo cual así hecho, el sacerdote, con cara alegre y cierto asaz humanamente, estando atónito de verme en la forma que me veía, hablome de esta manera: «¡Oh Lucio!, habiendo tú padecido muchos y diversos trabajos con grandes tempestades de la fortuna, y siendo maltratado de mayores turbaciones...
Tú, señora, eres siempre liberal en conservar y guardar los pecados, dando dulcísima afición y amor de madre a las turbaciones y caídas de los miserables: ningún día, hora, ni pequeño momento pasa vacío de tus grandes beneficios.