tumbo

(redireccionado de tumbos)
También se encuentra en: Sinónimos.

tumbo

(Derivado de tumbar.)
1. s. m. Vaivén violento de una cosa que se mueve, en especial de un vehículo se mareó con los tumbos que daba el camión . tambaleo, tumba
2. Caída violenta o vuelco sufrió un tumbo al bajar por la pendiente. tumba
3. Ondulación de las olas del mar, en especial las que son muy grandes.
4. Ondulación del terreno.
5. Retumbo o sonido estruendoso. estruendo
6. tumbo de dado coloquial Peligro inminente.
7. tumbo de olla COCINA Cada uno de los tres platos que se sacan de la olla para comerlos: caldo, legumbres y carne.
8. dando tumbos loc. adv. Volcándose, dando volteretas.

tumbo

(Derivado de tumba , lat. tumba.)
s. m. HISTORIA Libro encuadernado en pergamino que contiene las copias de los antiguos privilegios y escrituras de propiedades de las iglesias, monasterios, municipios y otras comunidades. libro becerro

tumbo

 
m. Vaivén violento.
Ondulación de la ola del mar.
Ondulación del terreno.
Retumbo, estruendo.

tumbo

('tumbo)
sustantivo masculino
vaivén violento de un cuerpo por falta de equilibrio Se mareó por los tumbos del barco.
tener tropiezos o dificultades Hace la carrera dando tumbos.

tumbo


sustantivo masculino
historia libro en el que antiguamente se copiaban los privilegios y pertenencias de las comunidades La iglesia tiene un tumbo del siglo XV.
Sinónimos

tumbo

sustantivo masculino
1 barquinazo, vuelco, bandazo (marina), sacudida, sacudimiento*, vaivén.
Tumbo y barquinazo hacen alusión a una sacudida muy violenta, generalmente de un vehículo que puede llegar a volcar.
Traducciones

tumbo

tombolo

tumbo

1 SM
1. (= sacudida) → shake, jolt
dando tumboswith all sorts of difficulties
2. (= caída) → fall, tumble
dar un tumboto fall, shake

tumbo

2 SM (Hist) → monastic cartulary
Ejemplos ?
Se duerme en las bahías y desmaya, Se despierta en los golfos peligrosos Y tumbos bullidores en la playa Levanta con mil juegos ingeniosos.
Ocupábanse entonces los mensú en la planchada, tumbando piezas entre inacabable gritería, que subía de punto cuando las mulas, impotentes para contener la alzaprima que bajaba de la altísima barranca a toda velocidad, rodaban una sobre otra dando tumbos, vigas, animales, carretas, todo bien mezclado.
Tampoco permitía que nadie abandonase la hostería hasta que él, empapado de ron, se levantaba soñoliento, y dando tumbos se encaminaba hacia su lecho.
Repetidas experiencias de esta clase en tiempos históricos y prehistóricos daban cuenta posiblemente de tumbos que habían roto el cráneo de la humanidad.
-Pues entonces, cuando ibas dando tumbos por las escaleras -dijo Traddles-, yo estaba jugando con las chicas; especifiquemos: jugábamos al escondite.
El pueblo se amotina y la sesión concluye... en la taberna, de donde salen todos más tarde dando tumbos y hablando en turco.) ---- 13 de febrero de 1859.
No es juersa, ser escrebido para conocer el mal y veo Patria oriental que siguiendo en ese rumbo, como mamao dando tumbos vas por un caleagüesal.
Y en las brumas matutinas, fue extinguiéndose, poco a poco, el rumor vago, salpicado de notas claras, producido por el sonido de las ruedas en el eje, los tumbos del carro en los huecos de las huellas, el trote de los caballos en los charcos de agua y la conversación a gritos de los dos viajeros, con la cual trataban de contrarrestar la emoción involuntaria que les infundía la presencia algo solemne del mudo compañero, a pesar de la sobreexcitación causada por la agitación del viaje y por la copiosa mañana tomada antes de salir.
Iba el pianista dando tumbos en el aire con la cabeza desmelenada; corría presuroso el arco sobre las cuerdas del violín y, de repente, se encabritaba la música y todos los músicos hacían lo posible por arrancar de nuevo en la frenética sucesión de aquellas notas desarticuladas.
No subió precisamente dando tumbos; pero me parece que su plácido pulso debía de dar dos o tres pulsaciones más por minuto que la noche aquella en que mi tía, en el paroxismo de su desencanto, le pegó con su cofia.
Estos, pues, dos babilonios vecinos nacieron mucho y tanto, que una pared de oídos no muy agudos en los años de su infancia oyó a las cunas los tumbos, a los niños los gorjeos y a las amas los arrullos.
XL Sí, cada uno y todos sobre la tierra iguales: el ómnibus que arrastran dos pencos matalones, por el camino, a tumbos, hacia las estaciones; el ómnibus completo de viajeros banales, y en medio un hombre mudo, hipocondríaco, austero, a quien se cuentan cosas y a quien se ofrece vino...