tumbaga

(redireccionado de tumbagas)

tumbaga

(Del malayo tambaga, cobre.)
1. s. f. METALURGIA Aleación muy quebradiza, compuesta de oro y cobre, que se usa en joyería.
2. INDUMENTARIA Y MODA Sortija hecha con una aleación de oro y cobre.
3. INDUMENTARIA Y MODA Anillo de la mano.

tumbaga

 
f. metal. Aleación muy quebradiza de oro y cobre, empleada en joyería.
Sortija hecha de esta aleación.
Traducciones

tumbaga

tombac, tumbaga

tumbaga

tombacco
Ejemplos ?
Matita de Poleo quedó un instante pensativo y -Güeno, pos probaré yo tamién fortuna, pero ya sabe usté que ha de ser de oro de ley la leontina y de oro de ley er reló y er sello y las dos tumbagas.
-Pos bien, a ése fue el que escogió er Toneles, y la de los Chícharos se enteró de que er Toneles le había prometío un reló y una leontina y un sello y dos tumbagas si me quitaba de aquí y me llevaba a su casa u a cualquier buchinchi, y la de los Chícharos me lo dijo, y la de los Chícharos y yo mos pusimos de acuerdo pa castigar al Toneles, totar que yo hice como si Matita de Poleo me estuviera quitando toítas las tapaeras der sentío, y er Matita de Poleo se lo creyó y jace tres días me dijo que le daba muchísima pena de que yo estuviera aquí y que era menester que me fuera a mi casa y dejara ya este negocio, y que lo mejor era que me fuera a ca de Toneles, y yo le dije a to que sí, y er Toneles se lo creyó y por poquito si se guilla de la alegría, y...
-Cá, no, no por ti, sino poique los ha llevao a que los toquen, y les ha resurtao, no de oro de ley, sino de oro de belón, el reló y la leontina y er sello y las dos tumbagas.
Pos bien: cuando más a gusto estaba el chaval, se viene de Córdoba el Zancúo, y como al Zancúo le gusta la Pinturera desde que andaba a gatas, y como la Pinturera lo que tiée por corazón es un billete de circulación forzoza, y el Zancúo to se le guerve rumbo y tumbagas y calabrote....
Pero como las muchachas del mérito de Carmela coquetean consigo mismas cuando no pueden coquetear con el prójimo, sucedía que, a pesar de vivir sola y sin ser vista de nadie más que alguna noche por su marido, gastaba el precio de todas las anguilas del Ebro en delantales, basquiñas, zarcillos, tumbagas y otras cosas en que el pobre Damián no se fijaba nunca, dado que la pícara las usase delante de él.
Y como si Dolores, desde su ventana, lo hubiera llamado de modo misterioso, no había hecho ella más que asomarse cuando desembocó en la calle Juan el Primores, mozo de gallardo talle, de brioso ademan y de rostro agitanado; hombre tan apasionado de sus méritos como de las hembras más de su gusto, vestido con típica elegancia, con abotinado pantalón, amplia americana, legítimo rondeño de alas rectas y alta copa; asomándole el ceñidor de seda azul por el entreabierto chaleco, arqueados y finos brodequines y llenos de tumbagas los dedos y de colgantes el grueso calabrote de oro, herencia, a juzgar por sus labores, de sus respetables antepasados.
-No, hombre, yo te he llamao pa decirte que tú eres er mozo más chipé der barrio, el más bonito, er más pinturero y er más afortunao con toítas las mujeres; que a la gachí que tú le pongas los puntos ya puée mandar por los Oleos, pues no le vale ni Santa Rita; que, además de los méritos que te dio el divé que es la bandera de tu amparo, tú tiées güenos comportamientos pa con tos los que te estiman, y tiées simpatía y tiées labia y tiées perfil, y tiées güenas ropas y lo único que te jace falta es un remontúa de chipé con una leontina de oro de chipé y en la leontina y como corgantes un sello y dos tumbagas.
-¿Y me va usté a regalar el remontúa y la leontina y er sello y las tumbagas? -Pos to pudiera ser, si tú fueras capaz de jacerme a mí otro favor.
En la mano lucía seis o siete riquísimas tumbagas, y de un ojal de la chaquetilla pendía gruesa cadena con esmeraldas por eslabones.
Ha publicado múltiples libros de poesía y narrativa, entre los que se destacan los libros de relatos ''Mágina Mágica, Cuchicheos y Patrañas” (2005) y ''Ellas: manual uterino para machos en celo'' (2007), y los poemarios ''Preseas y tumbagas'' (2008), ''Recuerdo que una tarde…'' (2014), ''Doliendas'' (2015) y ''El corazón del Chimborazo'' (2010), basado en ''Mi delirio sobre el Chimborazo'', único texto poético que se le reconoce a Simón Bolívar.