trujillano

trujillano, -na

 
adj.-s. De Trujillo.
Ejemplos ?
ra Inocente Zárate allá por los años de 1820 un joven trujillano, criollo legítimo, bravo como el que más y alegre como una zamacueca.
El documento más antiguo que se conoce del edificio es de 1728, cuando realiza visita de inspección a Orellana el juez trujillano Don Joaquín Antonio de Tapia, con motivo de la petición que hizo el marqués Don Juan Geroteo al rey para que le autorizara a solicitar un censo.
Entre sus parientes más sobresalientes estaban: su hermano Hernando de Aldana, quien participó en la toma de Cajamarca y en el apresamiento de Atahualpa, el capitán trujillano Diego García de Paredes, el capitán rebelde Francisco Hernández Girón, el capitán Francisco de Godoy y el capitán Pedro Álvarez Holguín.
La reforma llevada a cabo por la familia Carvajal, cuyo escudo aparece repetidamente en el templo, corrió a cargo de Rodrigo Gil de Hontañón, hasta que las diferencias entre éste y los mecenas pusieron al frente de la obra al trujillano Sancho de Cabrera, hasta 1570.
En Higos-Urco destacaron por su heroísmo los tenientes José Félix Castro (trujillano), Francisco Salas (chileno) y Evaristo Tafur (chachapoyano).
Sí sabemos que el obispo de Plasencia, don Pedro Ponce de León encargó en 1570, siendo señor de Orellana la Vieja Juan Alfonso de Orellana, el proyecto de una nueva iglesia al maestro (arquitecto) trujillano Francisco Becerra.
Se encuentra entre encinares de la dehesa de la penillanura trujillano-cacereña, al norte del berrocal de Trujillo, y con predominancia del complejo esquisto-grauwáquico donde es común el afloramiento de pizarras.
A efectos de organización comarcal, se ha venido dando en los últimos años el nombre de Los Ibores o Comarca de los Ibores a la unión de los cinco municipios atravesados por el valle con otros de los alrededores (Aldeacentenera, Robledollano, Deleitosa), algo erróneo para muchos y que ha molestado a parte de los productores del valle, puesto que esa comarcalización abarca términos municipales cuyas características son diferenciadas con las de los municipios cuyos términos baña el Ibor y lo que distingue a los conocidos quesos y mieles de los ibores es, según éstos, precisamente el pasto y las flores que consumen cabras y abejas y nada tiene que ver la vegetación de las agrestes sierras del Ibor con la de la llanura trujillano-cacereña.
Mannucci con el que protagoniza el Clásico Trujillano, condición que ganó tras la serie de encuentros jugados en la Copa Perú, este terminó siendo el rival directo del cuadro de Chiclín.
A principios del siglo XX, por su clima benigno y fresco, se le conocía como Buenos Aires y posteriormente en 1945 obtuvo el nombre de Víctor Larco Herrera en memoria del ilustre filántropo trujillano quien fue un benefactor del distrito que está mayoritariamente habitado por familias de clase media-alta y clase alta.
En la “Portada de Mansiche”, un grupo de francotiradores dirigidos por Carlos Cabada contuvo el avance del ejército, ayudando a fortalecer las defensas dentro de la ciudad, en la plazoleta “El Recreo”, la dama de nombre Maria Luisa Obregón, apodada “La Laredina” condujo la resistencia disparando ella misma una ametralladora; la lucha se libró calle a calle; los soldados eran recibidos con disparos y en general con cualquier objeto contundente arrojado por los pobladores rebeldes desde los techos, entre cánticos y lemas alusivos al partido aprista peruano. Fue el profesor Alfredo Tello Salavarria quien se mantuvo frente a las últimas trincheras, en el barrio trujillano de “Chicago”.
Ese año, se abre al público la Estación bautizada como “ESTACION RONCAJOLO”, en Motatan. Queda así concluida la ruta definitiva del Gran ferrocarril trujillano que estaria en servicio hasta 1940.