treta

(redireccionado de tretas)
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treta

(Del fr. traite.)
1. s. f. Artimaña sutil e ingeniosa para lograr un fin ideó una treta para irse sin pagar. jugada
2. DEPORTES Engaño ejecutado por el esgrimista para herir o desarmar al contrario, o para defenderse.

treta

 
f. Artificio ingenioso para conseguir algún intento.
dep. En esgrima, engaño que ejecuta el diestro para herir o desarmar a su contrario, o para defenderse.

treta

('tɾeta)
sustantivo femenino
medio astuto y hábil usado para conseguir algo con trampa Llevó a cabo una treta para conseguir entrar al equipo.
Sinónimos
Traducciones

treta

SF
1. (= truco) → trick; (= ardid) → ruse, stratagem (Com) → stunt, gimmick
treta publicitariaadvertising gimmick
2. (Esgrima) → feint
Ejemplos ?
Allí delante se encuentran las resonantes mansiones del dios subterráneo, del poderoso Hades y la temible Perséfone; guarda su entrada un terrible perro, despiadado y que se vale de tretas malvadas: a los que entran les saluda alegremente con el rabo y ambas orejas al mismo tiempo, pero ya no les deja salir de nuevo, sino que, al acecho, se come al que coge a punto de franquear las puertas.
Fuera desto, aprendí de un cocinero de un cierto embajador ciertas tretas de quínolas y del parar, a quien también llaman el andaboba; que, así como vuesa merced se puede examinar en el corte de sus antiparas, así puedo yo ser maestro en la ciencia vilhanesca.
De todo hago un poema… qué me queda, hombres y mujeres de otras estrategias, de siglos futuros libres de conjuros… donde a carcajadas nuestras calaveras los miren amarse sin programas mudos y en el coito terso de ayudas eléctricas, amantes virtuales no les hagan tretas y bien escogidas según estadísticas de sus cibernéticas, siempre los envuelva la energía hedonista de la poesía.
Sólo queda cagarse en los lirismos cada vez que nos dan ganas de puñetas lexicales y ascender al trono de concretos poemas y pedantes hilos negros que en sus tretas pretenden innovar lo muerto del residuo con maromas de arcaísmos mesolíticos.
CRISTINA Vela aquí, y venga el dinero; que en verdad que pensaba gastar más de treinta en la cena. SOLÓRZANO Señora Cristina, al perro viejo nunca tus tus; estas tretas, con los de las galleruzas, y con este perro a otro hueso.
-Eso no harás tú por mi consejo -replicó la Gananciosa-, porque se estenderá y ensanchará y hará tretas en ti como en cuerpo muerto.
Para qué más lamentos de vidente en las horas del encuentro, si vislumbro lo que ruegan las hormonas en el rito exultante de sus bromas… Acepto los pasos que me agrietan y basta de más tretas… Conozco los momentos del discurso… sus sonrisas que crecen de existencias y las últimas piruetas de una muerte tan dulce que nos lleva, calavera, hacia la sombras de una luz agónica que se finge duradera.
De sus amagos y ofertas sin temor y sin deseo, pónele el mozo bloqueo por ventanas y por puertas. Imposible es libertarse de sus tretas y asechanzas; las más justas esperanzas no llegan a realizarse.
Pero esta escena dio fin a la comedia, pues el golfillo, que sabía muchas tretas de las que mi tía no tenía ni idea, encontró pronto medio de escapar, dejando las huellas de sus zapatones en los arriates y montándose en el burro triunfantemente.
Apenas hubieron visto a mi amo, cuando todos se fueron a él con los brazos abiertos, y todos le brindaron, y él hizo la razón a todos, y aun la hiciera a otros tantos si le fuera algo en ello, por ser de condición afable y amigo de no enfadar a nadie por pocas cosas.» Quererte yo contar ahora lo que allí se trató, la cena que cenaron, las peleas que se contaron, los hurtos que se refirieron, las damas que de su trato se calificaron y las que se reprobaron, las alabanzas que los unos a los otros se dieron, los bravos ausentes que se nombraron, la destreza que allí se puso en su punto, levantándose en mitad de la cena a poner en prática las tretas que se les ofrecían...
Don Roepan, cacique el más prudente De la Ratona gente, Con los suyos formó pleno consejo, Y dijo así con natural despejo: «Supuesto, hermanos, que el sangriento bruto, Que metidos nos tiene en llanto y luto, Habita el cuarto bajo, Sin que pueda subir ni aun con trabajo Hasta nuestra vivienda, es evidente Que se atajará el daño solamente Con no bajar allá de modo alguno.» El medio pareció muy oportuno; Y fue tan observado, Que ya Marramaquiz, el muy taimado, Metido por el hambre en calzas prietas, Discurrió entre mil tretas La de colgarse por los pies de un palo...
Riéronse todos, y un oficial algo moreno le preguntó qué nuevas tenía de su alma; pidiéronle no sé qué cosas y respondió que no sabía tretas contra los enemigos della.