travieso


También se encuentra en: Sinónimos.

travieso, a

(Del lat. transversus, transversal.)
1. adj. Que es inquieto y revoltoso temo a los niños traviesos, acaban por cansar. pillo, revoltoso
2. Se aplica a la persona que es intrigante e ingeniosa. sagaz
3. Que está atravesado o puesto al través.

travieso, -sa

  (del l. transversus)
adj. Puesto al través.
fig.Sutil, sagaz.
Inquieto y revoltoso.
Díc. de lo que es bullicioso e inquieto.
fig.Que vive distraído en ligerezas.

travieso, -sa

(tɾa'βjeso, -sa)
abreviación
1. persona que realiza una acción levemente dañina por diversión una niña muy traviesa
2. característica que es propia de este tipo de personas sonrisa traviesa
Sinónimos

travieso

, traviesa
adjetivo
1 revoltoso, inquieto, bullicioso, juguetón, retozón.
Travieso y revoltoso se aplican preferentemente a niños, para indicar que son muy activos y siempre andan maquinando astucias y juegos. Inquieto pone el acento en el carácter agitado y desasosegado que muestra una persona. Bullicioso es aquel que, con sus acciones, crea un gran alboroto. Juguetón es aquel a quien le gusta mucho jugar. Retozón se aplica, preferentemente, a cachorros de animales, como por ejemplo los perros.
Traducciones

travieso

مُؤْذٍ

travieso

nezbedný

travieso

drillesyg

travieso

schelmisch

travieso

kujeileva

travieso

espiègle

travieso

vragolast

travieso

いたずら好きな

travieso

짓궂은

travieso

schalks

travieso

rampete

travieso

szkodliwy

travieso

malicioso

travieso

busig

travieso

เกเร

travieso

yaramaz

travieso

tinh quái

travieso

恶作剧的

travieso

שובב

travieso

ADJ
1. [niño] → naughty, mischievous
2. [adulto] (= inquieto) → restless; (= vivo) → lively; (= vicioso) → dissolute; (= listo) → bright, clever, shrewd; (= gracioso) → witty

travieso -sa

adj mischievous
Ejemplos ?
Entendido se está que la más leve travesura, como el colocar palomita de azufre sobre el zapato, o hilachas y colgandijos en la espalda de la chupa o mameluco, era penada poniendo al travieso de rodillas, con los brazos en cruz, durante las horas de escuela, y arrimándole un palmetazo de padre y muy señor mío, siempre que el cansancio obligaba al paciente a bajar las aspas.
Nos sentamos alrededor de la chimenea, mientras el chico, de aire travieso, cuya sofocación adivinaba yo ahora que había sido ocasionada por el arreglo precipitado de los papeles, se apresuraba a quitarlos de encima de la mesa para reemplazarlos por el té.
Su maestro dijo que no tenía cabeza para el griego, y él mismo cuenta que fue de muchacho muy travieso y holgazán; pero gozaba de mucha salud, y era gran amigo de los juegos de su edad.
á lo que las devotas contestaron en coro: Humilde y divino Antonio, ruega por los pecadores. Y prosiguió el travieso fraile: El guardián come gallina, los frailes comen fréjoles...
En el año dieciséis se crearon dos liceos a los que en el año veinte se llamó Miranda y Rodó dirigidos por el profesor Samonati y el doctor Lapeyre, sustituido en 1929 por Armando Acosta y Lara y luego Maggiolo. Allí enseñó historia el doctor Ferreiro y dieron clase de la materia Carlos Travieso y Pérez Olave, Matemáticas O.J.
Por tal motivo, y por ser la chicuela de carácter travieso y jovial, tratábala yo como niña que era, y entre las otras dos repartía mis miradas incendiarias, mis suspiros, mis apretones de manos y hasta mis serias promesas de matrimonio, en una, os lo confieso, atroz y culpable bigamia de pasión.
Pero cuando, abiertas las válvulas a todos los pareceres y a todas las ideas, fue llegada la hora de echarse cada cual, a campo-travieso, en busca de terreno para alzar una cátedra en él, ¿qué doctor, por corto que fuera de alcances, no había de descubrir, a la primera mirada, el mejor de los terrenos para aquellos fines en la pura, tradicional, primitiva sencillez de la clase marinera?
De pronto sentí una carcajada en triple, sonándome en el oído como canto de un mosquito filarmónico que hiciese escalas cromáticas.- era mi demonio, que sentado como el Diablo Cojuelo de Guevara y Timoneda, en la cúspide de una copa de mármol de una casa rica, veía sin duda algún espectáculo provocador de la risa, y de ella el travieso se retorcía en verdaderas convulsiones mirando eso que yo no podía ver.
Uno de ellos, que le conocía de vista y de nombre y sabía sus cualidades, informó de ellas a sus compañeros y los excitó a que hiciesen al tío Cándido una burla. El más travieso de los estudiantes imaginó entonces que la mejor y la más provechosa sería la de hurtarle el borrico.
Un travieso, por ejemplo, largaba media docena de ratoncillos en la cuadra, y entonces se armaba una de gritos, carreras, chillidos y pataletas.
Este manuscrito, en el que la tinta con el transcurso de los años ha tomado color entre blanco y rubio, debió haber pasado por muchas aduanas y corrido recios temporales antes de llegar a ser numerado en la sección de manuscritos; pues no sólo carece de sus últimas páginas, sino lo que es verdaderamente de sentir, que algún travieso le arrancó varias de las láminas dibujadas a la pluma, y que según colijo por la lectura del texto, debieron ser quince.
Y ya había más de una docena arrinconados, cuando le llegó su turno al más chiquitín y travieso de la clase, uno de esos tipos que llamamos revejidos, porque a lo sumo representaba tener ocho años, cuando en realidad doblaba el número.