trastos

trastos

('tɾastos)
sustantivo masculino plural
herramientas propias de una actividad o profesión El carpintero transportaba sus trastos en una gran caja de madera.
Traducciones
Ejemplos ?
En cuanto boca con boca confitándole disgustos y heredándole aun los trastos menos vitales estuvo, expiró al fin en sus labios; y ella, con semblante enjuto que pudiera por sereno acatarrar a un centurio con todo su morrïon, haciendo el alma trabuco de un '¡ay!', se caló en la espada aquella vez que le cupo.
Eran trastos viejos, en particular aquellos dos antiguos retratos, uno de los cuales representaba un hombre en casaca rosa y con enorme peluca, y el otro, una dama de cabello empolvado y alto peinado, que sostenía una rosa en la mano, rodeados uno y otro de una gran guirnalda de ramas de sauce.
Se arrastran y atormentan con sus trastos, y el duende, sentado en la cuba, se muda con ellas; chismes domésticos, comadrerías de familia, cuidados y preocupaciones, todo abandona la casa vieja para trasladarse a la nueva.
Aquellos retratos eran trastos viejos, y «¡cada cosa en su sitio!», se decía; por eso el bisabuelo y la bisabuela habían ido a parar al cuarto de la servidumbre.
Afligiose sobremanera, y a tientas se puso los gregüescos, la chupa y la camisa; porque es fama que el tal dios no puede dormir en verano si no depone todos los trastos, quedándose a la ligera, como su madre le parió.
Pensionista que se retrasaba veinticuatro horas en pagarle, estaba seguro que al llegar la noche encontraba sus baúles y trastos arrojados en el centro del patio.
Don Miguel y la mujer gorda caminaban en el centro de la calle lustrosa, con la canasta donde golpeaban los trastos de hacer café; don Gaetano, sepultadas las manos en los bolsillos, el sombrero en la coronilla y un mechón de cabellos caído sobre los ojos, y yo tras ellos, pensaba cuán larga había sido mi primera jornada.
En cuanto al sótano, estaba lleno de trastos, ciertamente de tiempos del cirujano que lo había habitado antes que Jekyll; y, de todas formas, se comprendió en seguida que buscar allí era inútil por el tapiz de telarañas que bloqueaba la escalera.
Así hizo, y habiéndose casado, empezó a cavar una cueva inmensa, con bocas muy grandes por todos lados, zaguanes anchos como para pasar tres vizcachas de frente, cuartos enormes, y en tal cantidad que hubieran cabido diez familias de vizcachas, con todos sus trastos y los mil cachivaches inútiles que suele amontonar ese animal.
Tratose el caso con la madurez que requería, y se acordó, por último, que se hiciera provisión de armas ofensivas acudiendo al repuesto de los malos libros que estaban en las inmediaciones de la cocina, destinados a socarrar pollos y envolver especias, y que además se recogiesen cuantos trastos semovientes hubiera en la casa y pudieran ser útiles para convertirlos en armas arrojadizas o en parapetos y trincheras.
I Luz Sierra y Paco Aranaz se unieron en matrimonio; él tiene un genio incapaz, y ella un genio del demonio. Cuando se hablan o se miran y el uno a reñir empieza, contesta el otro, y se tiran los trastos a la cabeza.
Levantó aquél la cabeza y, soltando la garlopa y limpiándose el sudor, que inundaba su frente, con la manga de la chamarreta, -Pos ná tengo, maestro - repúsole, poniendo en sus labios una forzada sonrisa -, sino que me duele una miaja la cabeza. -Pos si te duele, ya puées estar sortando los trastos de matar y poniéndote en franquía y largándote a tus cubriles.