Ejemplos ?
Desde esa tarde ya no pudo contemplar tranquilo los celajes color de ópalo que el sol dejaba por el poniente en su camino hacia la región de la oscuridad.
l cachorro Old salió por la puerta y atravesó el patio con paso recto y perezoso. Se detuvo en la linde del pasto, estiró al monte, entrecerrando los ojos, la nariz vibrátil, y se sentó tranquilo.
Dejaba a su viuda con fortuna y sin hijos. Pero no estaba tranquilo, por la soledad en que quedaba su mujer. —No es la situación económica—me decía—, sino el desamparo moral.
En el largo rato que estoy aquí, me he admirado verte dormir con un sueño tan tranquilo, y no he querido despertarte, con intención, para que gozaras de tan bellos momentos.
El temor que sentía, huyó. Misteriosamente estaba tranquilo y no sabía el porqué. Los monstruosos vampiros me introdujeron por aquella monumental puerta que era el inicio de un oscuro túnel.
Yo me acordaba del episodio de lo que había sufrido Néstor en el año 2004, se acuerdan cuando tuvo aquel episodio que lo debimos internar y la verdad que, bueno, hubo una cierta desinformación de lo que le estaba pasando en ese momento a él, él me había pedido que nadie lo viera como estaba y yo dije "ni muerta te van a ver, quedate tranquilo porque solamente muerta te ven".
Hundía el sol su disco refulgente Tras la llanura azul del mar tranquilo, Dando sitio a la noche, que imprudente Presta con sus tinieblas igualmente Al crimen manto y al dolor asilo.
En otro lugar del antiguo ANAHUAC, el nene TEMILOTZIN dormía muy tranquilo en su TECPAN de TLATELOLCO y como todos los niños de aquellos tiempos, también soñaba con los relatos de CUAUHTLATOATZIN, el gran narrador de fantasías llenas de saberes y experiencia.
Un ser que huye y se engalana con los colores del viento, y se nos muestra un momento en fugitiva ilusión, y un ser que a pocos contenta, cuando por fin alcanzado deja el oropel prestado y descubre el corazón. ¡Feliz quien halla en su centro fresco pabellón tranquilo de reposo, y no da asilo en él a la vanidad!
¿«De qué les sirve el estudio »De esa facultad mentida »Si se les huye la vida »Y vence la enfermedad?» ---«¡Pensad en Dios, replicaba Compasivo el religioso, »Buscad señor el reposo »En su incierta eternidad!» (183) Mas el alcalde impaciente Siempre mirando á la puerta Su atencion mostraba incierta Entre el Rey y el confesor Decíale este: «él reparte »Con el justo su corona» »Y él decia «su persona «No tuvo adicto mayor.» «¡Mas me olvida, cuando siento »Presa mi vida en un hilo »Y él solamente tranquilo »Pudiera hacerme morir!» Y asi Ronquillo diciendo Con supersticion impía En el Rey ¡necio!
Mas ya no es interrumpido Su reflejo por la sombra De las cortinas movidas Al paso de una persona. Todo permanece quieto, Tranquilo está todo ahora y es claro que quien la habita O vive ausente, ó reposa.
Yo vivo en mis habitaciones muy tranquilo recordando exquisitas horas de amor y espero que ya pronto regrese mi mujer para continuarlas.