Ejemplos ?
Y entonces, para gran asombro suyo, en el lugar de su nariz descubrió una superficie totalmente lisa. Mandó que le trajeran agua y se frotó los ojos con una toalla húmeda: ¡nada, que no estaba la nariz!
Luego mi Majestad hizo que me trajeran a todos los jefes de mi infantería, de mis carros ya todos mis oficiales superiores, reunidos en un lugar, para hacerles escuchar el contenido de lo que se me había escrito.
Sin saber por qué, como si fueran escandalosas, prescindía de sus alhajas: no se atrevía a ceñirse la ropa, ni tampoco a despojarse de la mucha interior que ahora gasta, para librarse de achaques que sus maternidades trajeran con amenazas de males mayores.
Un corto espacio mediaba entre ambos ejércitos. Héctor despachó dos heraldos a la ciudad, para que en seguida le trajeran las víctimas y llamasen a Príamo.
Adelantose entonces un soldado para pedir, a solicitud del pueblo, que trajeran de la cárcel pública a la mujer que había sido condenada a las fieras, según antes expliqué, y que estaba destinada a contraer conmigo un famoso himeneo.
Sonreía por lo siguiente: Ekdal encargaba a todos los peones y muchachitos de Iviraromí que le trajeran cuantos animales hallasen.
Felipe II por real cédula de 24 de noviembre de 1577 dispuso que en América no se fabricaran carruajes ni se trajeran de España, dando por motivo para prohibir el uso de tales vehículos que, siendo escaso el número de caballos, éstos no debían emplearse sino en servicio militar.
Ojalá Odiseo y el fuerte Diomedes trajeran del campo troyano solípedos corceles; pero mucho temo que a los más valientes argivos les haya ocurrido algún percance en el ejército teucro.
Mientras tanto, Fourbin, que quería casarse, envió a numerosos pintores para que le trajeran los retratos de las jóvenes más bellas.
Llevado, por lo tanto, de su gran discreción paternal, ordenó, por santa obediencia, que todos aquellos que tuviesen cilicios o argollas de hierro se los quitasen y los trajeran delante de él.
Orbis Pictus (El mundo en pinturas), también intitulado Orbis Sensualium pictus (El mundo visible en pinturas) fue de los primeros libros educativos en traer imágenes, pues Comenio decía que el día en que todos los libros para los estudiantes trajeran ilustraciones, sería como llevar la naturaleza a la escuela y con ello, hacer más objetiva la enseñanza y más preciso el aprender.
- Si no os importa - dijo entonces Wu-Kung -, me gustaría otro tipo de arma, porque, a decir verdad, no soy muy diestro con las cimitarras. El Rey Dragón volvió a ordenar a un teniente - pescadilla y a un sirviente - anguila que trajeran un tridente de nueve puntas.