tordillo

tordillo, a

adj. Se refiere a la caballería que tiene el pelo mezclado de negro y blanco. tordo
Traducciones

tordillo

A. ADJdappled, dapple-grey
B. SMdapple
Ejemplos ?
Talle llevaban de no acabar tan presto el comenzado cántico, si no sintieran que llamaban a la puerta apriesa; y con ella salió Monipodio a ver quién era, y la centinela le dijo cómo al cabo de la calle había asomado el alcalde de la justicia, y que delante dél venían el Tordillo y el Cernícalo, corchetes neutrales.
Los plateados estribos y las complicadas cinceladuras de los bocados y las espuelas brillan como ascuas en la intensa claridad del día. En medio del grupo, montado en un caballo tordillo, está el patrón.
Pero el tordillo es sumamente pacífico, y sólo extraña que su jinete lo sujete de la rienda, como si fuera redomón, y lo haga trotear corto y seco, en vez de dejarlo galopar como acostumbra.
Los jinetes se detuvieron formados en semicírculo, dejando al centro a don Cosme, quien, haciendo adelantar unos pasos al hermoso tordillo, dijo a su mayordmo: -Lea Ud.
Al volver, a la noche, del pueblito, donde había anunciado primero que se quedaría dos días, don Crescencio Herrera divisó, en el palenque de su rancho, un caballo desensillado, y, al acercarse, conoció al tordillo de Máximo Benavidez.
-Mía, te lo contaré toíto: Juan, al salir de la casa, se fue erecho como un tiro pa el chozón del Mejorana en busca de su jaco; pero como antes de llegar le dieron en la nariz malos olores, pos el mozo, como sin su Tordillo no podía llegar a la sierra antes de que clareara, y como pa dir a la sierra tiée que atravesar cuasi toa la campiña, y a la luz del sol en la campiña estaba vendío, pos en lugar de acubrilarse aquí o allí, aonde fijamente arguien le hubiera visto al amanecer, pos el mozo se gorvió al pueblo y se metió, saltando el muro, en la posá, en la mismita posá de Alfonsico el Retamales.
Desde que me dijeron que, valiéndose de que yo no podía pisar estas lindes, le había vuelto a poner los puntos a mi Rosalía Antoñico el Ecijano, no podía pegar los ojos ni respirar tan siquiera, y desesperaíto ya, esta mañana comprendí que si no venía se me diba a romper el pecho, y cogí la escopeta, monté en mi Tordillo, le metí espuela, y na, que aquí me tiées.
-Pos Alfonso, según me han contao, se mordía los puños de rabia que le dio; pero como el hombre es un hombre, pos lo que pasó fue que tan y mientras los civiles se han pasao la noche dando tiritones en el Chaparral, nuestro Juan se la ha pasao durmiendo como un lirón en la posá del Alfonso, y esta mañana, al amanecer, tan y mientras las parejas venían al pueblo, Juan se despidió del posaero, que le ha prometío no parar jasta hacerlo más peazos que piñas tiene un pinar, y se fue al chozón y trincó su Tordillo; y na, que a estas horas dará gusto verle correr por esos montes e Dios con su escopeta en la mano.
En un tordillo fogoso, de africana yegua parto, que de alba espuma salpica el pretal, el pecho y brazos, que desdeñoso la tierra hiere a compás con los cascos, que una purpúrea gualdrapa con primorosos recamos, de felpa y ante la silla, en el testero un penacho, la cabezada y rendaje de oro y seda roja, y lazos en el cordón y en las crines soberbio ostenta y ufano, a combatir con el toro sale aquel señor gallardo.
La noche era oscura, oscura y sin más guía que el instinto, Liborio avanzaba al trote, llevando a la grupa de su tordillo la carga preciosa de la morocha.
Miren el tordillo viejo, si supiera todo el miedo que le tiene el maturrango a quien lleva de jinete, capaz sería de erguir la cabeza, y acordándose de otros tiempos, de echar a corcovear.
-Güeno -exclamó, incorporándose-; pos entonces lo mejor que hago es coger el avichucho y dirme a recoger mi Tordillo, y dentro de na que me busquen, que cualisquiera encuentra un tordo entre tantos olivares.