Ejemplos ?
—Fué usted siempre su autor privilegiado, y fuera acaso un día de juvenil felicidad completa para él, el que pasara usté a su lado; mas como ya la muerte le combate tan de cerca y su plazo es ya ton corto… su presencia de usté tal vez le mate; tal emoción tal vez no sufriría.
Pero como los reyezuelos ya no resistían el estar tan cerca del Sol, cual en viejos ayeres, se les incendiaban las yemas de sus cuarenta dedos electrónicos y enloquecidos lanzaban rayos destructores sin ton ni son.
Tadeo López, que tal era su nombre, se desvivía por hablar sin ton ni son de política, y viniese o no a cuento, sacaba a lucir al noventa y tres y a Marat, Dantón y Robespierre, tuteaba a Voltaire y a Juan Jacobo, hablaba del libre examen y ponía al gobierno como trapo de cocina.
Sin embargo, a pesar de esto, la escuela a la que estamos acostumbrados y llevados como estudiantes, lleva un retraso de más de cien años, no sólo en México, sino en toda Hispanoamérica y en otras regiones, exceptuando los modelos fantoches exhibidos en vitrinas luminosas de propagandas que más contrastan sus auténticas realidades, con su verbalismo torpe y sin pasión, con el uso exclusivo de un libro de texto, a veces negocio disfrazado de abnegación, mal escogido, plagado de errores y peor manejado, con sus resúmenes dictados por los profesores, con el recitado de lecciones a imagen y semejanza del instructor, con sus ejercicios ociosos de caligrafías, de recortes y pegados sin ton sin son...
Así supe cómo las dueñas de acá son ranas del infierno, que eternamente como ranas están hablando sin ton y sin son, húmedas y en cieno, y son propiamente ranas infernales, porque las dueñas ni son carne ni pescado, como ellas.
Chin-Kau era confiado y no temía a nadie, pero esta confianza se la infundía su primer general, Ton-Say –que en castellano quiere decir junco flexible, porque así le llamó un historiador enemigo–.
De la misma manera que Chin-Kau confiaba en Ton-Say, Ton Say confiaba en su primer lugarteniente, el famoso Rat-Hon, famoso porque se había encontrado en una escaramuza contra el enemigo extranjero, donde los que murieron se vieron despojados de sus méritos por Rat-Hon.
Un día llegó a la Corte la noticia de que se conspiraba contra Chin-Kau y que el principal conspirador era Rat-Hon, Chin Kau llamó a Ton-Say, Ton-Say llamó después a Rat-Hon, pero no se atrevió a acusarlo.
Chin-Kau durmió aquella noche en el palacio de Siké y Ton-Say en el Castillo, rodeado de su ejército. Pero he aquí que cuando la noche cayó sobre la ciudad y cuando las tinieblas eran tan negras como el alma de Rat-Hon, unas sombras se dirigieron hacia el dormitorio del general Ton-Say, deslizándose suavemente y con revólveres y carabinas que les habían dado para defender la integridad y la soberanía y las leyes de Siké, asesinaron el dormido cuerpo del heroico General Ton-Say, convirtiéndolo en una verdadera papilla.
Cuando Chin-Kau volvió a llamar a Ton-Say, Ton-Say le dijo que respondía con su vida de la lealtad de RatHon. Insistió nuevamente Chin-Kau en que se conspiraba y entonces Ton-Say, casi avergonzado, llamó a Rat-Hon y le comunicó lo que ocurría.
Crecimiento de la producción de leguminosas (65%), oleaginosas (73%), cultivos tropicales: café y cacao (46%), hortalizas (40%). 1.4.3.4. Aumento de 38% de la producción pecuaria, desde 5,32 MM de toneladas hasta 7,35 MM de ton/año. 1.4.3.5.
¡Ay! Yo me moriré de pena... Ton-Say se conmovió con la respuesta de Rat-Hon. Otras dos lágrimas igualmente gordas cayeron sobre los pómulos de Ton-Say y sólo pudo agregar: –Te envidian, Rat-Hon y por eso te calumnian...