Ejemplos ?
"En cuanto á mí, yo hice siempre cortos viages de ciudad en ciudad." ¿Me será forzoso tomar partido por la Iglesia griega, ó por la latina?
Apuntóle el bozo haciendo la guerra en América, entre salvajes, y de allí vino a tomar partido en nuestra discordia civil de los siete años.
Lo que por ahora he pensado, de acuerdo con vuestros ilustres magistrados, y en fuerza de la escasez de numerario, es que permanezcan los cuerpos como estaban antes del 15 de Febrero próximo pasado: esto es, sin sueldo y sin sujecion á cuarteles desde el 15 del presente mes, debiendo juntarse en un solo dia de la semana para los ejercicios de instruccion: á escepcion del cuerpo de Patricios, que queda para el servicio de la plaza, y el de artillería de la ciudad; quedando á la tropa que quiera mantener sueldo, el recurso de tomar partido en los dos cuerpos de infantería de nueva creacion, de Voluntarios del Rio de la Plata: el primero de linea al mando de D.
Rafael Navascués, en 1850, creo lo mejor, después de escuchar á unos y á otros, emprender estudios nuevos de más ancha base, y sin tomar partido por ninguno de los contendientes.
Esta afrenta os alcanza, señor Anselmo, y sois vos quien debéis tomar partido contra él y hacer (a vuestras expensas) todos los trámites judiciales para vengaros de su insolencia.
El intervencionismo estatal, presente desde el primer momento, llega a tomar partido directamente en la negociación a través de organismos como Magistratura, I.M.A.C.
Dadas las virulencias e intransigencias con que se defiende cada causa, nosotros, los desposeídos, no podemos tomar partido por una u otra forma de manifestar las discrepancias, aún cuando coincidamos a veces con algunos planteamientos de una u otra parte, o en mayor medida con los de una parte que con los de la otra.
El español Almagro pretextó, como Bonaparte, tomar partido por la causa del legítimo soberano y, en consecuencia, llama al usurpador, como Fernando lo era en España; aparenta restituir al legítimo a sus estados, y termina por encadenar y echar a las llamas al infeliz Úlmen, sin querer ni aun oír su defensa.
El español Almagro pretextó, como Bonaparte, tomar partido por la causa del legítimo soberano y, en consecuencia, llama al usurpador, como Fernando lo era en España; aparenta restituir al legítimo a sus estados, y termina por encadenar y echar a las llamas al infeliz ulmen, sin querer ni aun oír su defensa.
Con un poquito de paciencia nos podemos orientar más en los dos patios, y tomar partido en favor del uno o del otro en la reñidísima lucha civil que los mantuvo divididos por largo tiempo.
Hay que saber tomar partido sobre el horror de todo lo que nos hace tener una erección, y por una razón bien sencilla, que esa cosa, por horrenda que quieras suponerla, deja de ser horrible para uno en cuanto le hace descargar; ya no lo es, por lo tanto, sino a los ojos de los demás, pero ¿quién me asegura que la opinión de los demás, casi siempre falsa sobre todos los objetos, no lo es igualmente en este caso?
Vamos, no os hagáis decir lo que no se necesita escuchar y consentid, como yo, en este doble matrimonio. HARPAGÓN Para tomar partido, preciso es que vea yo mi arquilla.