tirano

(redireccionado de tiranos)
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tirano, a

(Del lat. tyrannus < gr. tyrannos.)
1. adj./ s. POLÍTICA Se aplica a la persona que obtiene el gobierno de un estado de forma ilegítima e impone su voluntad sin atenerse a justicia ni razón. dictador
2. Se refiere a la persona que abusa de su poder o fuerza su padre es un tirano. déspota
3. adj. Se aplica a la pasión o sentimiento que domina a una persona. obsesivo
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

tirano, -na

 
adj.-s. Díc. del que se apropia el poder supremo ilegítimamente, o que gobierna contra derecho. (V. tiranía.)
fig.Díc. del que abusa de su poder o fuerza.
adj. fig.Díc. de la pasión que domina el ánimo.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

tirano, -na

(ti'ɾano, -na)
abreviación
1. gobernante que tiene poder absoluto y abusa de él Aprobaron una ley tirana.
2. pasión, sentimiento que domina la voluntad de una persona Lo domina una ira tirana.

tirano, -na


sustantivo masculino-femenino
1. política gobernante que abusa de su poder político y gobierna de manera cruel La historia está plagada de tiranos.
2. persona que abusa de tipo cualquier poder, fuerza o superioridad El tirano de mi padre no me deja ir a la fiesta.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

tirano

, tirana
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

tirano

tyrant

tirano

tyran

tirano

tirano

tirano

Tyrann

tirano

tiran

tirano

الطاغية

tirano

Tyran

tirano

暴君

tirano

暴君

tirano

tyran

tirano

暴君

tirano

폭군

tirano

tyrann

tirano

/a
A. ADJ (= tiránico) → tyrannical, despotic; (= dominante) → domineering
B. SM/Ftyrant, despot
C. SM (Méx) (= policía) → cop
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Pretenden que aunque sean unos tiranos, deven los hombres dejarse degollar como corderos, y sin derecho para reclamar ni para oponerse.
Los tiranos de Atenas hicieron la experiencia de ellos en otros tiempos. El amor de Aristogeiton y la fidelidad de Harmodios derribaron su poderío.
En nuestra mano nada se logra: en la de Dios nada se pierde. Pocas veces son dichosos los avisos saludables en poder de los tiranos.
Estos derechos son la base de la libertad y de la prosperidad pública; ellos señalan a los magistrados la regla de sus acciones; a los legisladores el objeto de su misión, y a los ciudadanos sus libertades y prerrogativas para que no se dejen oprimir ni ultrajar por los tiranos.
Supo César perdonar, y no supo perdonarse. Los tiranos son tan malos, que las virtudes son su riesgo. Si prosiguen en la violencia, se despeñan, si se reportan, los despeñan; de tal condición es su iniquidad, que la obstinación los edifica, y la emienda los arruina.
Con tal rencor aborreció los tiranos, que, siendo niño y concurriendo a unos juegos con Fausto, hijo de Sula, y encareciendo el poderío de su padre con grandes encarecimientos, Casio le dio una bofetada.
De otros pretores esperan dádivas, espectáculos y juegos de gladiadores; de ti, como heredero y decendiente del cuchillo de los tiranos, esperan alcanzar la libertad.
El que estando colocado en el mando, prefiere su bien particular al bien general; el que no muestra religión, ni honestidad en sus costumbres, ni verdad en sus dichos, ni magnanimidad en sus acciones, ni observa las leyes, ni administra justicia; en fin, el que por su mal proceder arruina y hace infeliz la república. -¿Qué se dice acerca de los primeros tiranos de la tierra?
Los tiranos son grandes estudiantes de los semblantes; y el pueblo, cuando reinan, espía con atención las señas exteriores, para descansar la curiosidad ansiosa sin riesgo.
l justo Dios, cuando el pecado nuestro el plazo del perdón ya desperdicia, para mostrarnos que en su plan maestro a su piedad iguala su justicia, da reinos y concede fuerza y estro a tiranos de grande y vil malicia.
Sucedió, pues, que entre muchos que de mi fama incitados contestar con mi persona intentaban mis aplausos llegó acaso a verme —¡Ay cielos!, ¿cómo permitís tiranos..
A la empresa compatriotas que el triunfo es vuestro, vencer o morir sea nuestra cifra: y también esos tiranos de haber excitado vuestro enojo sin advertir que los Americanos del Sud están dispuestos a defender su Patria con honor y antes morir que vivir con ignominia en afrentoso cautiverio .” Empezaban a cumplirse cabalmente los claros anuncios de Artigas de colaboración y auxilio de la Junta de Buenos Aires a los orientales que se habían embarcado en su causa por un puro impulso sentimental.