tiránico

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tiránico, a

1. adj. De la tiranía.
2. Que ejerce tiranía. totalitario

tiránico, -ca

 
adj. Relativo a la tiranía.
Propio de un tirano.
Tirano.

tiránico, -ca

(ti'ɾaniko, -ka)
abreviación
1. que está relacionado con la tiranía como forma de gobierno un monarca tiránico
2. acción que se hace por medio de un abuso de poder dar órdenes tiránicas
Sinónimos

tiránico

, tiránica
Traducciones

tiránico

tyrannique

tiránico

暴君

tiránico

ADJ (gen) → tyrannical; [amor] → possessive, domineering; [atracción] → irresistible, all-powerful
Ejemplos ?
Padres nos dan suficiente luz sobre este punto oscuro. La primera dominación tiránica se atribuye a Lucifer, en el intento de ser exaltado sobre todos.
Ahora (...) la atención en este hecho: el catalanista (...) esto también el bizkaytarra, echan pestes contra el madrileño, pobre diablo que en la asamblea de las regiones viene a ser lo que el burro en la de los animales, y lejos de censurar al Estado por lo que como tal institución tiene de absorbente, tiránica y odiosa, aspiran a fundar nuevos Estados más pequeños, en que ellos, los propagandistas de hoy y los gobernantes de mañana, conserven sin alteración los mismos males que la sana crítica halla siempre en todos los Estados.
Poco me curo de mí y de mi destierro, pero deploro su mala fortuna. CREONTE No es tiránica mi natural índole, y muchas veces me ha perdido mi bondad.
En vez de la ayuda prometida a vuestros sindicatos, vino la imposición gubernativa, exigente y tiránica; se quiso hacer del obrero la criatura dócil del gobierno, para preparar cuando la farsa de las elecciones llegara, la exaltación al poder de los paniaguados del carrancismo; es decir, se quiso hacer un arma que sirviera de apoyo a la tiranía y a su aliado el capital, nada menos que de los sindicatos, es decir, de las agrupaciones creadas para defender el trabajo contra las expoliaciones y abusos de ese mismo capital, y por haber querido resistir a esa presión gubernativa, vosotros, lo sabéis, el carrancismo llegó a donde el mismo Huerta no llegara, a cerrar vuestra casa, vuestro templo de libertades, ¡la Casa del Obrero!
La prensa independiente española, bajo la tiránica dictadura de, no puede publicar mis protestas. Sin más fuente de información que las procedentes de las notificaciones oficiales de nuestros enemigos o de ciertas cartas de corresponsales que se limitan a informar de lo que se dice, esta prensa no se ve capaz de aclarar lo que pasa en la guerra en Cataluña.
señor: — Al cabo ha amanecido en la ciudad de la Plata el claro ansiado dia, que para sus honrados habitantes ha sido el primer momento feliz de su libertad, y del cese de la mas dura y tiránica opresión por la fuga de su presidente D.
Oprimir es de infames. No querrá nunca la República española ser tiránica y cobarde. No ha de sacrificar así el bien patrio a que tras tantas dificultades llega noblemente.
La conducta de todo hombre que de veras vive y no es esclavo de una embrutecedora y tiránica consecuencia, es una continuación, ratificación y rectificación de su pasado .Y en un escritor basta seguirle.
Máximas y ejemplos tales, están en oposición directa con los principios de justicia de los sistemas republicanos; y aun diré más, en oposición manifiesta con los intereses de sus ciudadanos: porque un estado demasiado extenso en sí mismo o por sus dependencias, al cabo viene en decadencia y convierte su forma libre en otra tiránica; relaja los principios que deben conservarla y ocurre por último al despotismo.
Y luego veía cómo se suicidaba el gran CHIMALPOPOCA para salvar de la humillación a su pueblo MESHICA a la que lo quería someter el mal hijito de TEZOZOMOC, el ambicioso y despiadado MAXTLA, ese guerrero de cuerpo hercúleo, pero de mente malévola y tiránica.
Máximas y ejemplos tales, están en oposición directa con los principios de justicia de los sistemas republicanos; y aun diré más, en oposición manifiesta con los intereses de sus ciudadanos: porque un estado demasiado extenso en sí mismo o por sus dependencias, al cabo viene en decadencia y convierte su forma libre en otra tiránica; relaja los principios que deben conservarla y ocurre, por último, al despotismo.
Ambrosio de Alfinger y Sailler, su segundo, fueron los primeros factores de los Welsers, y su conducta la que debía esperarse de unos extranjeros que no creían conservar su tiránica propiedad un momento después de la muerte del Emperador.