Ejemplos ?
Las sociedades comanditarias tributan en España a través del Impuesto de Sociedades y no pueden acogerse al Régimen Simplificado ni al del Recargo de Equivalencia del Impuesto sobre el Valor Añadido. El tipo impositivo aplicable en el Impuesto de Sociedades es el 30 por 100.
Existe un régimen fiscal especial, dentro del Impuesto sobre Sociedades, para las empresas de reducida dimensión, quedando reducido al 25 por ciento el tipo impositivo para los primeros 120.202,41 euros de beneficios.
Sistema de tipo impositivo doble en las sociedades para los beneficios no distribuidos y distribuidos, que gozan de un tipo impositivo menor.
La base imponible en el impuesto está constituida por el coste real y efectivo de la construcción, instalación u obra, y se entiende por tal, a estos efectos el coste de ejecución material de misma. Para obtener la cuota tributaria, a la base imponible se le aplica el tipo impositivo y el resultado obtenido es la cuota.
En relación con el tipo impositivo, la Corporación municipal lo ha de establecer en la Ordenanza correspondiente, sin que dicho tipo pueda exceder del 4%, ni ser inferior al 2%.
Bajos impuestos sobre los negocios - el tipo impositivo máximo es del 20% - y las normas de incorporación fáciles han inducido muchas holdings a establecer oficinas nominales en Liechtenstein proporcionando el 30% de los ingresos del Estado.
(69.69%) Simplificar el sistema tributario: adoptar un sistema de un solo tipo impositivo simple y justo, erradicando el Código de Rentas Internas y su sustitución por otro que no sea superior a 4.543 palabras - la longitud de la Constitución original.
Esta curva muestra cómo a partir de cierto tipo impositivo, una subida de los tipos impositivos provoca una bajada de la recaudación fiscal, porque al ser alta la presión fiscal muchos prefieren no ganar más u ocultar su dinero en paraísos fiscales y sociedades opacas.
Diamond y Mirrlees llegaron a la conclusión de que la tasa marginal de impuestos o el tipo impositivo más alto debe ser igual a cero y la tasa óptima debe estar entre cero y uno.
Así, por ejemplo, en el IBI podemos observar que para los inmuebles de naturaleza urbana hasta 2007 el tipo impositivo era del 0,56.
La disminución de la oferta del bien reduce hasta tal punto los ingresos fiscales que la subida del tipo impositivo no compensa la disminución de la oferta.
Al aplicar el mismo tipo impositivo a todas las formas de combustión no se promueven los procesos más eficientes, lo que es contraproducente.