tiesto

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tiesto

(Del lat. testu, tapadera de barro.)
1. s. m. Recipiente de barro, plástico u otro material, que lleno de tierra se usa para criar plantas tiene la terraza llena de tiestos con rosales. maceta
2. Pedazo de una vasija de barro rota.
3. Chile Vasija de cualquier clase.
4. mear fuera del tiesto coloquial Salirse del tema, decir una cosa que no viene a cuento.
5. salirse una persona del tiesto coloquial Empezar la persona tímida o vergonzosa a atreverse a hablar o a hacer otras cosas.

tiesto

 
m. Pedazo de vasija de barro.
Maceta (pie para ramillete).

tiesto

('tjesto)
sustantivo masculino
1. recipiente más ancho en la boca que en la base usado para cultivar plantas un tiesto de barro cocido
2. conjunto formado por el recipiente, la tierra y la planta regar un tiesto
Sinónimos

tiesto

sustantivo masculino
Traducciones

tiesto

pokojová rostlina

tiesto

potteplante

tiesto

ruukkukasvi

tiesto

kućna biljka

tiesto

鉢植え植物

tiesto

화분에 심는 화초

tiesto

potplant

tiesto

krukväxt

tiesto

ต้นไม้ที่ปลูกในกระถาง

tiesto

cây cảnh

tiesto

SM
1. (= maceta) → flowerpot
2. (= cascote) → shard, piece of pottery
3. (Cono Sur) (= vasija) → pot, vessel; (= orinal) → chamber pot
Ejemplos ?
Ayer vino la paloma que viene todos los días, ayer se paró en mi reja y comió de mi comida, ayer vino hasta mis hierros, ayer hablóme tranquila y digo en el romancillo las cosas que me decía: -Prisionero, fui a los cielos y miré hacia los tejados hasta que encontré una casa grande, que tiene tres patios; el primero guarnecido Con zócalo de mosaicos, lleno de tiestos con flores y sillas de junco blanco, con un vitral en el fondo de vidrios esmerilados; el segundo, con columnas y reja de alicatados y con una enredadera y unos rosales cargados; y el tercero con gallinas y una higuera y unos plátanos y un hilo con ropa blanca y olor de jabón pintado.
Asomábase ya la Primavera por un balcón de rosas y alelíes, y Flora, con dorados borceguíes, alegraba risueña la ribera; tiestos de Talavera prevenía el verano, cuando Marramaquiz, gato romano, aviso tuvo cierto de Maulero, un gato de la Mancha, su escudero, que al sol salía Zapaquilda hermosa, cual suele amanecer purpúrea rosa entre las hojas de la verde cama, rubí tan vivo, que parece llama, y que con una dulce cantilena en el arte mayor de Juan de Mena enamoraba el viento.
Antes de entrar ya había visto yo mujeres y niños asomando sus cabezas a las ventanas, entre tiestos de flores; probablemente habíamos excitado su curiosidad, pues eran los mismos que abrían las puertas para vemos pasar.
Allí me encontraron tendido unos marineros, y como la sal del mar se había cuajado, y estaba yo todo blanco y agarrotado, me vendieron a unos «santi-barati», que a su vez me vendieron a un sevillano, que me puso en el patio de su casa, rodeado de tiestos con matas.
Tenía muchas otras, hasta hacerle sus recados en Rouen; y como por entonces una novela había puesto de moda la manía de las plantas carnosas, León las compraba para la señora y las llevaba sobre sus rodillas, en «La Golondrina», pinchándose los dedos con sus duras púas. Ella mandó disponer en su ventana una tablilla con barandilla para colocar tiestos.
Junto a las grutas de las quebradas donde las aguas alborotadas charlan de asuntos si ton ni son, hay una casa de corredores donde hay palomas tiestos con flores, y enredaderas en el balcón.
En el poyo que separaba el patio del corredor se veían tazas de flores más cuidadas: contenían farolillos blancos y azules, ridículos amarillos, oscuras y olorosas pomas, botón de oro y de plata, pajaritos de todos colores, y otras plantas; en las columnas enredaban don-zenones y madreselvas; y por último, en el suelo, al pie de cuatro grandes moyas con su capa de lama verde (para coger agua en invierno), se veían muchos tiestos de ollas y platones rotos, en que crecían los piesecitos que debían ser trasplantados a su tiempo.
Como, aunque de invierno, la mañana parecía de primavera y el sol caía como áurea y resplandeciente caricia y ostentaba el cielo su más intenso azul y apenas si una brisa suave hacía ondular las flores, que en miserables tiestos y malparadas macetas lucían acá y acullá sus vivísimos colores en balconcillos a los que se llega con las manos...
Cuando nos hayamos ocultado en el inmenso TEOTL, con la ayuda de otro podrás vivir, porque no es tu destino vender yerbas, madera, sartas de chile, tiestos de sal, tierra de tequesquite, rogando a la entrada de las casas, porque tú has tenido el privilegio de ser educada y que nosotros, tus padres y tus abuelos, nos hemos ganado con la meditación y el perfeccionamiento.
Éstas tienen un balcón de madera con un cobertizo disparatado; aquéllas una ventana gótica recientemente enlucida y con algunos tiestos de flores, la de más allá unos pintorreados azulejos en el marco de la puerta, clavos enormes en los tableros, y dos fustes de columnas, tal vez procedentes de un alcázar morisco, empotrados en el muro.
33 Serás llena de embriaguez y de dolor por el cáliz de soledad y de asolamiento, por el cáliz de tu hermana Samaria. 34 Lo beberás pues, y lo agotarás, y quebrarás sus tiestos; y tus pechos arrancarás; porque yo he hablado, dice el Señor Jehová.
Villano, hubiera yo emprendido el viaje a Tierra Santa; tengo en la cabeza rutas de las llanuras suabas, panoramas de Bizancio, murallas de Solima, el culto de María, el enternecimiento por el Crucificado, despiertan en mí entre mil fantasías profanas. Estoy sentado, leproso, sobre ortigas y tiestos rotos, al pie de un muro roído por el sol.